La renuncia de Alberto López-Asenjo (Ávila, 1961) a la militancia del PP y su baja del grupo municipal para convertirse en un concejal no adscrito ha dado un nuevo giro a la siempre tensa situación de los populares en Gijón. El edil justifica su decisión en los ataques contra su «honor», frente a los que anuncia una batalla judicial.
-¿Le está decepcionando la política municipal?
-La política es política, a nivel municipal, regional y nacional. Y en los tres puede ocurrir que se antepongan los intereses personales a los del partido y la ciudadanía. Yo siempre he sido un servidor público, pero aquí lo que ha ocurrido es que cuando se ven unas expectativas electorales que son buenas, se comete el error de abrir otra guerra cainita, atacando la imagen, credibilidad y honorabilidad de una persona. Y es lo que no voy a consentir.
-Apunta al anuncio de Pablo González sobre su apoyo al plan de vías como detonante final...
-Si se habla de coordinación, reflexión y diálogo, sorprende que como consejero en Gijón al Norte yo ni siquiera haya recibido una llamada a modo de consulta. A mí se me ha acusado de hacer una oposición de baja intensidad, pero ahora vemos una entrega total sin que ni siquiera el ministerio se haya pronunciado sobre el borrador del convenio. Claro que es necesaria la concertación, pero es lo que veníamos haciendo, cuando por ejemplo propicié una reunión entre la alcaldesa y el responsable del mayor banco inversor privado para la búsqueda de financiación. Y eso es lo que se tiene que hacer en política.
-Su relación con la presidencia del partido nunca fue fluida...
-Yo estoy convencido de que el proyecto del PP es un proyecto ganador, pero se han ido concatenando todo tipo de maniobras que nos han hecho perder energías de rozamiento interno. Y lo que no estoy dispuesto a admitir son falacias sobre mí. Por eso las desavenencias con la estructura local las resolveré en los tribunales.
-¿Cuáles son esas falacias?
-Me acusan de maquinar y de falta de transparencia, por haber puesto en conocimiento del gerente regional y haber remitido al grupo parlamentario, donde está Pablo González, un requerimiento que me envió la interventora, que no tenía su correo electrónico, solicitando aclaraciones en materia de contabilidad por la actividad del anterior grupo. Mi obligación era dar traslado a las instancias que corresponde. ¿Fueron subsanadas esas cuestiones? Si hubo tres requerimientos, quiere decir que no se atendió debidamente esa solicitud de información.
-¿Qué dicen los requerimientos?
-La intervención detecta tres hechos. Uno, la falta de una contabilidad específica de las cuentas del grupo, que desde mi punto de vista incumple la ley de partidos. El segundo, la falta de justificación de 87.000 euros que se transfirieron desde el grupo municipal a la sede del partido. Y el tercero, un vaciamiento de las cuentas por los impagos de obligaciones en materia de Seguridad Social y Hacienda de los trabajadores del grupo municipal entre marzo y mayo de 2019.
-¿A qué se refiere?
-La Intervención constata que el grupo municipal había recibido dinero del Ayuntamiento para pagar esas obligaciones, pero no lo hizo. Por lo tanto, había que devolverlo. Y los tres concejales tuvimos que hacer una aportación de nuestro pecunio para atender requerimientos y vías de apremio de la Seguridad Social y de Hacienda por 3.557 euros y evitar un embargo de cuenta.
Un juicio sumario
-En la última junta local, Pablo González aseguró haber justificado ya todo...
-Yo he pedido el informe que él dice exculpatorio y que la Intervención define solo como un acuse de recibo. Pero todavía no he podido acceder a él.
-¿Cree que hubo algo ilegal?
-A mí no me corresponde decidir. Ojalá por el bien del partido esto se lleve a buen puerto. Yo estaba obligado a advertir a las instancias que corresponde, para no incurrir tampoco en prevaricación por omisión. Y lo hice cuatro veces con la dirección regional y dos con la nacional.
-¿Qué otras acusaciones le han llevado a tomar esta decisión?
-Pues dicen que desde abril he dejado de hacer aportaciones para el mantenimiento de la sede. Pero en el primer semestre pagué religiosamente los 800 euros que se pactaron en 2020 en un convenio con el gerente regional, porque entonces ni el presidente (Mariano Marín) ni el secretario general (Pablo González) mostraron el más mínimo interés en ir a firmarlo. ¿Que necesitan más dinero? Que lo justifiquen, porque nosotros también debemos acreditar qué uso se le da a ese dinero. También se me acusa de opacidad, cuando las cuentas del grupo están en el portal de transparencia municipal.
-¿Por qué cree que se llegó en la junta del día 13 a lo que define como «juicio sumarísimo»?
-Tendrían que explicarlo otros. Yo desde enero de 2020 lo he gestionado todo de manera discreta. Si hubiera querido dinamitar la propia candidatura del actual presidente, me habría bastado con dar a conocer los dos primeros requerimientos de la Intervención. Pero todo salta después de que el presidente empezase a mantener contactos con la Alcaldía y otros concejales.
-¿Qué interés podría tener la Alcaldía?
-Tengo claro que con este revuelo se está aparcando el foco de atención que iba a tener un congreso local socialista donde se iban a abrir distintas opciones.
-¿Ve interés de Pablo González en encabezar la lista de 2023?
-Nunca lo ha negado. Y está claro que, cuando para el partido se va confirmando una tendencia esperanzadora, o estos cambios los hacen pronto o tendrían difícil explicarlos con un candidato con buenos pronósticos. Un tema grave es que Asturbarómetro, cuyo responsable tiene vínculos con la junta local, hable de un cambio espectacular, de tres a seis concejales, pero sume valoraciones personales en contra de este portavoz y a favor de Pablo González, como ya se hizo en el anterior mandato.
-Usted fue candidato con el aval de Génova. ¿Lo mantiene?
-Si me he dado de baja del PP es para defenderme de las acusaciones de unas personas sin atacar al PP. Sigo pensando que es el mejor proyecto para formar una coalición del centro y derecha.
-¿Por qué no entrega su acta para otro edil del partido?
-Eso sería lo fácil. Pero, por respeto a los gijoneses que me han votado, cumpliré el mandato.
-Teresa Mallada recuerda que fue elegido en una lista del PP.
-Yo me presenté como independiente y luego me afilié. ¿Que tenemos un sistema que es mejorable y podría ser de listas abiertas? También. Pero yo el compromiso lo tengo con el pueblo de Gijón.
-¿Teme maniobras para arrinconarle en el Pleno?
-¿Más todavía? En la vida hay que saber mantener el rumbo.
-¿Cómo es su relación con las dos concejalas del PP?
-Siempre tuvimos una relación correcta y confío en que siga así.
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