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YOLANDA DE LUIS
AVILÉS.
Viernes, 13 de julio 2018, 02:15
La Autoridad Portuaria ha recibido con sorpresa la comunicación de la Declaración de Impacto Ambiental para dragar la ría en los próximos cuatro años que realiza el nuevo Ministerio para la Transición Ecológica. En uno de sus apartados establece que el puerto tendrá que aportar a la playa de Salinas-El Espartal la misma cantidad de arena que saque de la barra de entrada de la ría cada vez que sea necesario dragarla para garantizar así la llegada a los muelles de barcos del calado máximo de 14 metros que tiene actualmente. Y si parte de esa arena no cumpliese con las condiciones necesarias de salubridad, como ya advirtió el puerto que sucederá en sus alegaciones durante el proceso administrativo para esta autorización ambiental, la Autoridad Portuaria tendrá que completar la cantidad total de arena dragada con aportaciones externas.
Según recoge la autorización que ayer publicó el Boletín Oficial del Estado, todos los estudios realizados apuntan a que entre las causas del retroceso de la playa de Salinas y las dunas están los dragados por estar «comunicados los fondos de la playa Salinas-El Espartal con los del canal de entrada del puerto, e incrementarse el transporte transversal del puerto de la playa hacia la bocana». Se hace especial referencia a un estudio realizado por Cedex (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas) hace ocho años en el que, según se indica, se concluía que «todo el volumen de material de dragado de mantenimiento realizado en la zona de barra del puerto proceso del sistema de la playa de Salinas, por encontrarse dicha zona dentro de la playa activa, entre las profundidades activa y máxima, con lo que el dragado de mantenimiento del puerto genera un efecto sumidero sobre el conjunto del sistema».
Por ello concluye que «si la arena del dragado no se revierte al mismo sistema, el impacto recurrente y periódico que causa este efecto sumidero supone una pérdida acumulada de arena del sistema». Recuerda las pérdidas constatadas de más de diez metros en el perfil dunar en planta entre los años 2011 y 2014, y la de más de treinta metros de playa en planta desde 1989 hasta la actualidad.
Aunque la Autoridad Portuaria aporta informes que señalan que esas pérdidas no pueden ser atribuibles únicamente a su gestión para mantener el calado de la ría, el ministerio en su resolución concluye que para autorizar próximos dragados en la ría de Avilés -imprescindibles aproximadamente cada dos años por los movimientos de los fondos debido a las mareas y tormentas- «el puerto deberá compensar anualmente las pérdidas netas de la arena del sistema de playa y dunas de Salinas-El Espartal por el efecto sumidero asociado a cada dragado de mantenimiento».
En su estudio preliminar, la Autoridad Portuaria ya señala que el tipo de arenas que saca del fondo son de dos tipos, uno de ellos sería susceptible de reutilizarse en la playa tratarse de arenas de 0,20 milímetros en parte de la barra del puerto, pero otros situados en el canal de entrada tienen concentraciones de metales como el mercurio y el zinc, aunque su cantidad hace que se clasifiquen como residuos no peligrosos.
Los primeros son los menos, calcula el puerto que unos diez metros cúbicos, que considera insuficiente para la regeneración. No obstante, ese hecho se suple en la autorización ambiental señalando que el cálculo de esa compensación al sistema dunar y a la playa se hará calculando la diferencia entre el volumen total dragado cada año en la zona de la barra y el volumen de dragado que sea utilizado para dicha regeneración. Como el resultado será negativo, según los cálculos que hace el propio puerto por las características de los fondos en esta zona de la ría, establece la autorización medioambiental que el resto de arena deberá suplirse con origen externo y que esta deberá «cumplir las mismas condiciones químicas y microbiológicas» establecidas en la resolución, es decir tener condiciones similares a las que forman la playa y las dunas de Salinas y El Espartal.
Una comisión de seguimiento formada por el Ayuntamiento de Castrillón, las autoridades relacionadas con el mar, medio ambiente y los espacios naturales protegidos, así como el puerto, se encargaría del seguimiento de los trabajos. Si no se compensase el dragado en la playa, el puerto no podría hacer más dragados.
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