Publicidad
La semana pasada comprobamos como algunos ciudadanos no tienen respeto por las zonas protegidas. En las dunas de El Espartal, a pesar de que las pasarelas tienen barandilla alta para evitar el paso y el deterioro de la vegetación, una sombrilla y cuatro personas estaban en mitad de la duna pisoteando vegetación. Algo parecido pasó en la duna de San Balandrán días después debajo del observatorio de aves. Falta respeto, y no es cuestión de edades, sino de civismo.
6 meses por solo 9€
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.