

Secciones
Servicios
Destacamos
el comercio
Oviedo
Miércoles, 17 de agosto 2022, 18:00
Louise McCabe, de 57 años, ha vencido la batalla judicial que le enfrentaba a su antigua compañía, la start up Selazar, a la que demandó por «discriminación por edad». Un jefe, 26 años menor que ella, le espetó en el transcurso de una «acalorada» discusión: «Cálmate... no dejes que las hormonas se descontrolen».
Según ha considerado el tribunal londinense que ha juzgado el caso y recogen medios de comunicación británicos, el director general de Logística Digital, Jack Williams, consideraba a la ejecutiva financiera, que entonces sumaba 55 años, «una mujer menopáusica» y soltó el impropio comentario en el transcurso de una una reunión de la empresa.
También creía que las personas mayores «no estaban familiarizadas» con el negocio de las tecnologías de la información que dirigía. La firma, con sedes en Belfast y Leicester, ofrece a los minoristas ayuda para su negocio a través de un software de inteligencia artificial y asiste en la distribución de mercancías.
Noticias Relacionadas
A la demandante, que ocupó los cargos de directora fundadora y accionista, se le despojó en primera instancia de su puesto como cabeza de la empresa y, finalmente, fue despedida. Ahora, McCabe dirige su propia empresa de contabilidad con sede en Midlands y está a la espera de saber a cuánto asciende su indemnización.
La génesis de las desavenencias entre la trabajadora y la empresa parte de un correo electrónico fechado en enero de 2020 en el que la experta financiera escribió a un cliente el siguiente mensaje:
«Sé que hablar con los técnicos puede ser frustrante a veces, especialmente cuando se tiene la sensación de que no están escuchando. Sus cerebros están conectados de forma diferente a los de las personas con mentalidad más práctica (no es que yo sea tan práctico como tú y a veces me vuelven loca, así que sólo puedo adivinar cómo te sientes)».
Al director de tecnología de la empresa y cofundador de la compañía, Gareth Burns, el 'mail' le sentó como una «enorme bofetada en la cara». Consideró los comentarios «insultantes e irrespetuosos» y se quejó a Williams. McCabe tuvo que disculparse formalmente.
Dos meses después, las desavenencias fueron técnicas. La economista advirtió a los inversores de la compañía de que las proyecciones de ventas eran «poco realistas». En abril, Burns se quejó del rendimiento de uno de los miembros del equipo de la demandante y describió su departamento como «disfuncional» y un «desastre». Le pidió que «diera un paso adelante».
La directora financiera tomaba notas de la reunión. Apuntó entonces que solo tenía «un par de manos» y la réplica de Williams fue: «Cálmate... no dejes que las hormonas se descontrolen». Durante el proceso judicial, el afectado negó haber pronunciado estas palabras pero el tribunal ha concluido sí lo hizo y que no hubiera actuado igual de tratarse de «una persona más joven».
Las tensiones continuaron y, mientras estaba de vacaciones, Williams pidió permiso a uno de los inversores de la empresa para destituirla de su función de directora. A su regreso, le dijo que la empresa había perdido la confianza en ella y que ser directora era un «privilegio».
Un experto en selección de personal le confesó «avergonzado» que la compañía le había encargado buscar «un miembro más joven del equipo que estuviera más en sintonía con una joven empresa tecnológica en ciernes». Al mes siguiente, la mujer presentó una queja formal por el trato recibido.
La despidió tiempo después por compartir información confidencial con uno de los inversores de la empresa, al que envió una copia de su queja. La empresa, en una investigación paralela, descubrió que McCabe había enviado, además, más de 500 correos electrónicos y documentos de la empresa a su dirección de correo electrónico privada.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.