Borrar

17 años de la catástrofe del 'Prestige'

Martes, 19 de noviembre 2019, 10:39

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

ELCOMERCIO / Agencias
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.
19 de noviembre de 2002. Tras una semana frente a las costas gallegas por la rotura del casco, el petrolero 'Prestige', que transportaba 77.000 toneladas de fuel, se partía en dos y se hundía cerca de las Islas Cíes, provocando uno de los mayores desastres medioambientales que ha vivido España. Cientos de playas, muchas asturianas, se cubrieron de chapapote y diezmaron numerosas especies. Y tras la marea negra llegó la ola de solidaridad, ya que miles de voluntarios se volcaron en la limpieza de los arenales y la recuperación del entorno natural.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio 17 años de la catástrofe del 'Prestige'