Borrar
Vistas del atardecer desde los altos de la sierra de Peñamayor M.LL
Tres cumbres y un paseo por la cresta de la Sierra de Peñamayor
BIMENES

Tres cumbres y un paseo por la cresta de la Sierra de Peñamayor

El Trigueiro, el Teixu y el Garamios: estos son los nombres de las cotas protagonistas de esta ruta, sencilla y muy atractiva, que nos invita a conocer los recovecos, las colladas y la cresta de esa sierra recta, ubicada en el centro de Asturias, a la que llaman Peñamayor

Viernes, 2 de diciembre 2022

Un panorama de vistas que conquista el alma y abarca enorme amplitud: ese es el regalo que encontraremos en la ruta de hoy, una excursión sencilla que asciende laderas hasta una pica para observar las Ubiñas, los Picos de Europa, el cordal de Ponga, la sierra del Sueve, el Cuera, el mar…

Panorama de vistas en dirección al mar desde los altos cresteros de Peñamayor, en la cima del pico Guitarra (llamado también Garamios y Presi) M.LL

Y aunque las alturas que hoy nos ocupan son modestas, el espectáculo visual propiciado por la privilegiada ubicación de la sierra de Peñamayor compensa con creces esta caminata –larga pero ligera- que avanza de manera cómoda a través de majadas, bosques de tejos y cuestas tatuadas sobre praderías empinadas hasta alcanzar el techo de la zona. Desde ahí continúa, transitando a modo paseo por una cresta pedregosa salpicada de vegetación autóctona y relieves acogedores que juegan a disfrazarse de atalayas altísimas sobre un mar ondulante de tierra, montañas y valles que acaba en la orilla misma del Cantábrico.

RUTA POR LA SIERRA DE PEÑAMAYOR DESDE FAYACABA (Bimenes)

  • Tipo de ruta: Circular

  • Distancia: 13 kilómetros (aprox)

  • Tiempo aproximado: 5 horas

  • Dificultad: Fácil

  • Altura máxima: 1.300 (aprox)

  • Inicio y final de ruta: Melendreros (Bimenes)- Albergue de Fayacaba

Descripción de la ruta:

Nuestro camino comienza a 780 metros de altura, justo delante del Albergue de Fayacaba, un reformado alojamiento de montaña ubicado a los pies de Peñamayor, cima de la que toma nombra la sierra que hoy recorreremos y en la que nos adentramos a través de una pista que está marcada como PR-AS 140.

Pista que parte del albergue de Fayacaba y que asciende siguiendo el curso del PR-AS 140 hasta otro albergue M.LL

Este primer tramo de camino discurre ascendiendo de madera moderada, sin aspavientos, siempre por pista ancha y marcada, alternando el firme de hormigón con el de tierra y piedras.

Sin grandes esfuerzos, enseguida se alcanza la majada del Fueyu y -unos pocos pasos más allá- encontraremos un cruce. En él, nuestro camino continúa hacia la izquierda, dirección al pozu Funeres y la collada Beza, siguiendo el rastro de la pista hormigonada, que ahora serpentea sutil para ir a morir a una collada, justo delante de otro albergue montañero de vistas privilegiadas desde el que ya contemplamos la larga cresta que hoy caminaremos.

Cruce a la izquierda que indica la dirección a seguir para alcanzar Funeres y Beza M.LL

Delante mismo de este segundo albergue, nuestro avance pasa ahora por girar a la izquierda, cruzando las enormes y verdes praderías que componen la collada y que, lentamente, nos internan en los tuétanos de esta bella sierra.

Tras atravesar los prados, el camino se incorpora a un sendero que dibuja alguna ese, cruza más praderías de altura y, luego, asciende sin pérdida hasta la zona del Pozu Funeres, impresionante y profundo hoyo natural en el terreno salpicado de esa tristeza, malos recuerdos y la vergüenza que siempre dejan las guerras tras ellas.

Camino que discurre hasta el pozo. Pozo Funeres. Y vistas del paisaje desde la zona del pozo M.LL
Imagen principal - Camino que discurre hasta el pozo. Pozo Funeres. Y vistas del paisaje desde la zona del pozo
Imagen secundaria 1 - Camino que discurre hasta el pozo. Pozo Funeres. Y vistas del paisaje desde la zona del pozo
Imagen secundaria 2 - Camino que discurre hasta el pozo. Pozo Funeres. Y vistas del paisaje desde la zona del pozo

Desde el maltrecho pozo, el sendero continua: asciende veloz por la ladera, zigzagueando caprichoso durante un tramo empinado, hasta llegar a un alto en el que –de nuevo- el camino se viste de ancho y avanza de forma casi lisa, alargándose a la izquierda hasta la base de un enorme conjunto de antenas (por el que pasaremos más tarde). Pero nuestra dirección va ahora a la derecha, caminando un centenar de pasos por la gris y verde pista que viste la collada hasta encontrar un nuevo cruce en el camino, este marcado con un jito gigante que nos señala el rumbo que debemos tomar: hacia la majada de Breza.

Jito que señala el camino a tomar para alcanzar la majada de Breza M.LL

El paisaje cambia repentino, dejando atrás las laderas entornadas para adentrarse ahora en un profundo bosque de tejos que, vestido de ocres otoñales, juega a descender unos metros y hace de perfecta antesala a la majada de Breza, precioso y mágico redondel verdoso ataviado con caliza dispersa y restos de cabañas.

Zona boscosa que se transita antes de alcanzar la majada de Breza M.LL

Desde Breza, restan ya muy pocos pasos a la primera de nuestras cimas del día: el pico Trigueiro, de 1291 metros, al que nos encaramamos tras superar un repecho cuesta arriba que parte de la majada misma y sube hasta la cresta, por la que se caminan unos metros hasta tocar el vértice geodésico que lo corona.

El panorama alrededor, de nuevo, cambia, abriéndose ahora a amplias perspectivas montañosas que ya no dejarán de acompañarnos en los que resta de jornada.

Pico Trigueiro, a casi 1300 metros de altura, primera de las cimas de la ruta por Peñamayor M.LL
Imagen principal - Pico Trigueiro, a casi 1300 metros de altura, primera de las cimas de la ruta por Peñamayor
Imagen secundaria 1 - Pico Trigueiro, a casi 1300 metros de altura, primera de las cimas de la ruta por Peñamayor
Imagen secundaria 2 - Pico Trigueiro, a casi 1300 metros de altura, primera de las cimas de la ruta por Peñamayor

Tras un merecido descanso en esta preciosa cima, retomamos rumbo, volviendo sobre nuestros pasos hacia la majada de Breza, cruzando de nuevo el bosque y alcanzando la collada Llagos, en la que ahora giramos a la izquierda a la altura del enorme jito y ponemos dirección a las antenas que dejamos atrás en el ascenso, andando por la pista ancha hasta tocar los muros de la estructura que las acoge.

Superamos esa zona escurriéndonos, ladera arriba, por las piedras que rodean el fortín de antenas para, de nuevo, situarnos en la cresta del cordal pero en dirección contraria, con el pico Peñamayor cerrando esta espina dorsal montañosa al frente y al fondo, las Ubiñas a la espalda y las afiladas crestas de Picos de Europa a la derecha, con Oviedo y Gijón bien visibles a la izquierda de nuestro cresteo.

Tras superar la zona de antenas, la cresta se alarga, convirtiendose en un amplio y vertical balcón a todos los puntos cardinales M.LL

Sólo resta avanzar de frente, escudriñando las señales que indican las cotas altas que vamos buscando, escorando la cresta a izquierda y derecha para salvar cómodamente el avance y perdiéndonos entre rocas y pequeños bosques de tejos y acebos que hacen de complemento vegetal perfecto a este paseo por las alturas.

Sin salvar desniveles, pasamos de largo junto al pico Teixu para avanzar un tramo más hasta la siguiente cumbre buscada: el pico Garamios, también denominado pico Guitarra debido al adorno (en memoria de un compañero) que luce en su alto. Llegamos hasta él sin problemas, en un progreso cómodo que rápidamente nos deposita en su cima, marcada también con cruz y buzón de cumbres.

Segunda cima del día: el pico Garamios, adornado en su cumbrera por cruz, buzón y una guitarra en memoria de un compañero montañero M.LL
Imagen principal - Segunda cima del día: el pico Garamios, adornado en su cumbrera por cruz, buzón y una guitarra en memoria de un compañero montañero
Imagen secundaria 1 - Segunda cima del día: el pico Garamios, adornado en su cumbrera por cruz, buzón y una guitarra en memoria de un compañero montañero
Imagen secundaria 2 - Segunda cima del día: el pico Garamios, adornado en su cumbrera por cruz, buzón y una guitarra en memoria de un compañero montañero

Desde aquí, volvemos atrás sobre nuestros pasos, con tendencia a caminar por el lado izquierdo de la cresta hasta que divisamos el Teixu, ubicado a medio camino entre la zona de antenas y el guitarra y último bastión a conquistar, adornado unos metros antes de su zona de cumbre por un vetusto tejo retorcido casi mimetizado con la roca que viste el pico.

Sólo resta descender, buscando la zona de ladera más cómoda justo por debajo del Teixu, divisando abajo el segundo de los albergues por el que pasamos en nuestra subida, campo a través, hasta alcanzar de nuevo la collada.

Desde ahí, el recorrido sigue la traza de la pista que nos trajo en el primer tramo de esta ruta hasta recalar, de nuevo, a los pies del albergue de Fayacaba, lugar en el que iniciamos este precioso recorrido por la Sierra de Peñamayor que ya concluye.

Regreso a Fayacaba M.LL

Una excursión sencilla, abierta a estupendas panorámicas montañosas, que también puede alargarse siguiendo la traza de la cresta desde el pico de la guitarra hasta llegar al pico Peñamayor, descendiendo desde él por empinada cuesta hasta recalar en Fayacaba: una opción ligeramente más dura pero igual de bella.

De cualquier forma, la sierra de Peñamayor no decepciona: pasearla y engolarse en sus riscos es una opción senderista perfecta para disfrutar de alturas asequibles y admirar paisajes montañosos de esos que abarcan todas direcciones y permiten otear sin obstáculos los relieves ondulantes que, desde el mar hasta los puertos leoneses, visten a Asturias.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio Tres cumbres y un paseo por la cresta de la Sierra de Peñamayor