La negociación para convalidar la reforma laboral se celebró, como había prometido la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, «hasta el último minuto». El miércoles por la tarde, a menos de doce horas para el inicio del pleno, la ministra de Trabajo invitó a representantes del PNV ... y Esquerra a una reunión in extremis para intentar atraer a dos destacados socios del bloque de investidura al apoyo a la norma. Todo ello con la condición de no tocar el texto pactado entre los sindicatos y la patronal impuesta desde Moncloa, con quien mantenían contacto directo.
Publicidad
Por parte de ERC no acudió ningún representante, un hecho que molestó especialmente al sector morado del Gobierno. «No nos ha gustado el tono que ha mantenido Esquerra durante la negociación, pero más nos molestó que no acudieran al encuentro», reconocían este jueves fuentes del grupo parlamentario de Unidas Podemos. Los republicanos, a su vez, acusaban a Díaz de no haberles llamado una vez que constataron que tenían cerrado el apoyo de UPN –pese a que sus dos diputados acabaron rompiendo la disciplina de partido y votando no a la reforma– y que la última oferta pasaba por primar los convenios autonómicos frente a los estatales, aunque desarrollado fuera del decreto ley.
«Nosotros queríamos subir la indemnización por despido improcedente, el salario de tramitación y el control autonómico de los ERE, una vez constatado que no iban a moverse, ¿Para qué acudir?», reconocía el portavoz de Esquerra, Gabriel Rufián.
Votación de la reforma laboral
Lourdes Pérez Paula de las Heras
Lourdes Pérez
Miguel Ángel Alfonso
Lucía Palacios
El exdirigente de UGTen Tarragona y diputado de Esquerra Jordi Salvador, había encabezado hasta el viernes las negociaciones por parte de los soberanistas. Sin embargo, ese día tomó las riendas el propio Rufián por motivos que no ha querido desvelar. «Ha habido cosas feas», se limitaba a repetir este jueves en el patio del Congreso.
El PNV acudió a la cita consciente de que el texto del decreto ley era inamovible. Los nacionalistas vascos pusieron sobre la mesa la posibilidad de que la primacía de los convenios autonómicos tuviera rango de ley para dar su apoyo a la reforma. Pero finalmente las conversaciones se paralizaron por la noche por el temor de Moncloa a perder el apoyo de la CEOE y de otras formaciones.
3 meses por solo 1€/mes
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Fallece un hombre tras caer al río con su tractor en un pueblo de Segovia
El Norte de Castilla
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.