

Secciones
Servicios
Destacamos
ALBERTO ARCE
OVIEDO.
Miércoles, 14 de febrero 2024, 00:26
El Ministerio de Defensa tiene muchos frentes abiertos. Tantos como necesidades han ido poniendo sobre la mesa de Margarita Robles las Fuerzas Armadas. Las del ... Ejército de Tierra no son pocas. Tras la puesta en marcha de los dos contratos principales para refrescar la flota de vehículos blindados tanto a ruedas como a cadenas, los milmillonarios programas del VCR 8x8 Dragón y el VAC, respectivamente, que han recaído sobre la fábrica de armas de Trubia, lo que se está planteando ahora es la modernización integral de los tanques españoles. Los Leopard 2E, también fabricados en la villa cañonera hace dos décadas, para cuya actualización el Ejército ha diseñado un programa en tres fases que podría arrancar este mismo año y que se prolongaría hasta 2032. Entre las empresas capaces de llevar a cabo semejante cometido, la principal, de nuevo, Santa Bárbara.
Tres fases y ocho años de duración para poner al día la flota acorazada. Si bien aún se encuentra en fase de estudio, comenzaría con un primera etapa, hasta 2029, en la que se realice un mantenimiento básico de las unidades, en servicio desde hace quince años, y se modifiquen los sistemas obsoletos. De ahí saldría, dentro de cinco años contando desde ahora, lo que el Ejército denomina sobre el papel como el Leopard 2E M1. Añaden una nueva letra y un número al nombre del modelo para matizar ese nivel extra de modernización.
Después, dos nuevas fases hasta 2032 en las que, primero, se modernicen o sustituyan los sistemas principales del vehículo y se preinstalen los nuevos sistemas de misión. Con esto, los tanques recibirán las modificaciones necesarias para que puedan incorporar las nuevas capacidades de combate que les serían instaladas, ya sí, en la tercera fase. Es decir, preparar el terreno para que, ya al final, se puedan montar todos esos sistemas de forma ágil. Para ello, el Ejército proyecta la necesidad de adquirir sesenta nuevos módulos de misión. De ahí saldría una segunda evolución: el Leopard 2E M2.
Ahora bien, ¿qué supone todo lo anterior? Al detalle, Tierra contempla mejorar los Leopard con nuevas estaciones de armas de manejo remoto y cañones más modernos, mejorar el nivel de protección de los carros de combate con blindajes adicionales o sistemas de protección activa, alertadores láser y las últimas innovaciones en materia de conciencia situacional. No obstante, todo ello deberá estar debidamente formulado en un contrato que aún no ha visto la luz.
El Leopardo, como lo conocen las tropas, es la versión española de los carros de combate alemanes Leopard 2A6 de Krauss-Maffei. Se trata de un híbrido hispano-alemán nacido del acuerdo firmado en 1995 por los ministerios de Defensa de ambos países. En 1998, el Gobierno español aprobó la adquisición de 219 carros de combate y adjudicó a Santa Bárbara Sistemas la fabricación de este modelo por más de 1.940 millones entre las fábricas de La Vega, Trubia, Sevilla y A Coruña. Las últimas unidades fueron recibidas en 2008.
España también cuenta con otros 16 de recuperación y 4 carros escuela de este modelo, amén de casi un centenar de carros de combate Leopard 2A4 (el modelo anterior), que fueron comprados directamente a Alemania y recibidos con certificado de uso final para España en los noventa. En concreto, 98, después de que una decena fuesen donados a Ucrania tras una rápida puesta a punto en la fábrica de SBS de Sevilla para colaborar con la defensa del país extranjero, invadido desde hace dos años por la Rusia de Putin. Una guerra que ha obligado a todo el mundo a rearmarse. También a nosotros.
¿Por qué Santa Bárbara tiene todas las de ganar? Porque ya lo está haciendo. Defensa adjudicó a la compañía con sede en Trubia a finales de año un contrato de 126 millones de euros (puede superar los 200 millones si se prorroga) para la primera fase de mantenimiento y actualización de los Leopard, tanto de los antiguos como de los más modernos. Este encargo, mediante el que se llevarán a cabo las revisiones y reparaciones de la flota, así como el trabajo de ingeniería enfocado en la fase profunda de modernización, contempla una duración de tres años y podrá ser prorrogado hasta 2029.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.