Secciones
Servicios
Destacamos
COVADONGA DEL NERO
GIJÓN.
Domingo, 1 de noviembre 2020, 00:36
Poca gente y a cuentagotas. La escasa afluencia de visitantes y a diferentes horas marcó la jornada de ayer en los cementerios de Ceares y Deva, los más grandes del concejo. El miedo a las posibles aglomeraciones el Día de Difuntos adelantó las visitas de algunos gijoneses a los cementerios. Limpiar las lápidas, colocar flores y dejar velas durante la víspera del 1 de noviembre fue la opción de algunos vecinos de la localidad que, por temor a la covid-19, quisieron evitar su presencia durante el día de hoy.
Ambos cementerios habilitaron entradas y salidas diferentes, con dispensador de gel hidroalcohólico, y un recorrido señalizado para prevenir aglomeraciones. A pesar de ello, la afluencia no abundó en ninguno de los dos lugares. «Lleva viniendo gente toda la semana, por lo que hoy no hay aglomeraciones», explicó Rubén Cheda, auxiliar de servicios del cementerio de Ceares. «Está bastante flojo, aunque tenemos visitas desde hace varios días», coincidió Jesús Rodríguez, conserje del cementerio de Deva.
Elena Encinas hacía tiempo que no visitaba el cementerio de Deva, pero el fallecimiento en junio de su prima, por cáncer, hace que este año sea especial. «Hay que ser responsables con la covid-19, pero existen muchas más enfermedades, por desgracia», apuntó la vecina de El Llano. También en este lugar, Francisco Megido visitó la tumba de su nieto, fallecido al poco de nacer.
Los amigos Mirta Castaño y Julio Fernández visitaron los nichos de su marido y su mujer, respectivamente. «El día 1 de noviembre no vamos, no vaya a haber mucha gente», comentaban. También Sonia García fue, aprovechando el sábado, a visitar la lápida de su padre. «Vengo a poner flores hoy por si acaso, pero suele ser un cementerio tranquilo», alegó.
En Ceares, muchas historias familiares tuvieron cita ayer. «Vengo hoy para poner una rosa a mi madre y a mi abuelo y evitar que mañana me encuentre mucha gente», explicó Rosa Varcárcel, vecina de El Cerillero. «Yo me paso por aquí todos los meses para limpiar las lápidas de mi familia», comentó María Oliva, también vecina de la zona. «Desde hace semanas la gente está viniendo a poner flores, para eludir el día grande», coincidieron ambas floristerías, que vendieron sobre todo claveles, rosas de todos los colores y crisantemos y que esperan que hoy vaya mucha más gente.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.