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CHELO TUYA
GIJÓN.
Martes, 4 de junio 2019, 00:21
Despierta tantos odios como pasiones levanta. Sabe de turismo como para dar clases. De hecho, las da, aunque ni en un aula ni sin que medie petición. Javier Vidal, el que en 1969 se convirtió, a los 22 años, en el director de hotel más joven de España, deja la dirección del establecimiento del que es copropietario y en el que ha estado al frente cinco décadas. O Casi. Nacido en Cataluña y 'vivido' en Asturias cumpliría esos cincuenta años al frente del hotel en octubre próximo. No soplará esas velas. A partir del 1 de julio será otra persona quien esté a cargo del Hotel Hernán Cortés, con cuatro estrellas.
Junto a su socio firmó, en mayo, la cesión de la gestión del céntrico inmueble, de 75 habitaciones, a un grupo gestor que lo arrendará durante los próximos veinte años. El compromiso de los nuevos responsables, que ya tienen experiencia en explotación hotelera en Asturias, es mantener la plantilla.
La etapa de Vidal ante el Hernán Cortés concluirá el próximo día 30 y el traspaso no implicará cierre de las instalaciones. «Están listas para no necesitar nada en los próximos cinco años», aseguró el todavía director. Se va, dice, «sin querer salir en la foto», porque prefiere que la gestión del hotel hablé por él.
Y lo que cuentan los resultados, certificados por Hacienda, es que el Hotel Hernán Cortés tiene sus cuentas saneadas. Sin números rojos. Es más, dicen que en el primer trimestre los ingresos se han incrementado. Ha cerrado ejercicios con un 30% más de beneficios que el anterior. Incluso en plena crisis.
Una de la que él habló antes de que nadie la verbalizara. En 2004, en una entrevista a EL COMERCIO, Vidal lanzó un aviso a navegantes diciendo que habría una gran recesión económica y ponía el foco en la que calificada como una sobre-oferta de una ciudad que superaba las 4.000 plazas y que hoy llega a las 4.432 . Suyas son, eran, 150.
Cuando la economía hizo crack, paralizó el proyecto de convertir el establecimiento en el primer cinco estrellas de la ciudad. Sesenta y una de sus habitaciones superan las medidas mínimas para alcanzar la máxima categoría. Diecisiete de ellas son suite y, afirma, incluso en las quince que comercializa a menor precio las condiciones son «de lujo, con televisiones de más de 43 pulgadas y máxima velocidad de internet». Gratis. De hecho, en 2001, el Hernán Cortés fue el primer hotel de España en ofrecer ese servicio de forma gratuita.
Pese a todas las inversiones realizadas, en 2007 no optó por la quinta estrella, con el argumento de que la crisis ya estaba a la vuelta de la esquina. No se equivocó. En 2008 comenzó oficialmente y en 2012 la hotelería gijonesa vivió su particular 'annus horribilis': la mayor caída de viajeros y reservas.
Llegaron los cierres que también quien se define como director hotelero y técnico en turismo había augurado. Si el Gran Hotel Jovellanos se convirtió en residencia geriátrica, el Hotel León, el clásico dos estrellas del centro de la ciudad, acabó transformándose en Hospital Gijón, un equipamiento con vocación de dispositivo asistencial, pero con habitaciones para larga estancia. El Hotel Palacio de la Llorea pasó su particular travesía en el desierto: quebró, estuvo cerrado y su gestión (es de titularidad municipal) ha pasado a manos de Oca Hotels.
Un grupo gallego, este último, que ya gestiona tres hoteles en Asturias, el Villa de Avilés, en la ciudad homónima, y el Santo Domingo en Oviedo. Y que siempre estuvo en las quinielas para hacerse con el Hernán Cortés. «Javier Vidal ya intentó vendérmelo cuando yo estaba en Hesperia», confirmaba en 2016 en una entrevista a este periódico el director general de Oca Hotels, el asturiano Ramón Braña. También aparece en el listado el grupo balear Roxa, que con su marca Blau Hotels acaba de adquirir el Gran Hotel de Las Caldas.
Javier Vidal no suelta prenda. «Solo espero que los nuevos gestores sigan mejorando mis cifras que dicen que, en mayo, hemos sido el hotel número uno en facturación en Gijón». Una facturación que le ha mantenido en sus trece de no vender el hotel. Tampoco quiere desvelar detalles sobre su valor, que se sitúa en los 18 millones. Antes de la crisis, hubo un intento serio, con casi acuerdo, para cerrar la venta, pero no cuajó. Ahora, Vidal y su socio optan por la cesión en régimen de alquiler
De lo que sí quiere hablar, es del «inmejorable equipo humano» del que aún hoy es su hotel. «Agradezco la inestimable colaboración personal y profesional -dice de su plantilla- que me ha ayudado a conseguir casi todos los objetivos hoteleros en una empresa en constante evolución y mejora». Lo que no dejará es su web turística, la que más visitas, millones, registra cada año. Vidal cede la dirección del Hernán Cortés, pero seguirá gobernando su 'Asturias en imágenes'.
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