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Encuentro del presidente del Principado de Asturias con la Redacción de EL COMERCIO
Foto de familia de los participantes en la jornada. Detrás, por la izquierda, Juan Carlos Campo, Javier Cueli, Luis Díaz, Santos Tejón y Manuel Bayona. Delante, Pablo Priesca, Gonzalo Canga, Celia Fernández, Enrique Jáimez, Cristina Tuero, Juan Guzmán e Íñigo Felgueroso. Fotos:juan carlos román

La comercialización del Parque Científico comenzará a principios de año

Ayuntamiento de Gijón y empresas destacan que la ampliación, que «excede lo local», permitirá retener talento y triplicar los empleos

Jueves, 24 de noviembre 2022, 00:51

El objetivo, a largo plazo, es triplicar el actual número de empleos. Pasar de los casi 5.300 puestos de trabajo actuales en el entorno de la Milla del Conocimiento Margarita Salas –en la que hay radicadas 194 empresas–, a los 15.000 que, se calcula, podrían existir cuando el nuevo Parque Científico Tecnológico vea concluida su ansiada y necesaria ampliación. La urbanización de los 218.000 metros cuadrados del entorno de la avenida de la Pecuaria que sumará está prevista en tres fases. Y la primera, con 5,2 millones de presupuesto y ocho meses de ejecución, arrancará en el primer trimestre de 2023, de forma paralela con la comercialización de los primeros espacios. «Si acompasamos la urbanización y la edificación, en el cuatro trimestre del próximo año podríamos tener el Parque en marcha», aventuró Gonzalo Canga, director general de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijón.

Juan Guzmán (Izertis), Enrique Jáimez (Cluster TIC), Pablo Priesca (Fundación CTIC) eÍñigo Felgueroso (Idonial).

Fue él el encargado de abrir ayer la jornada 'Gijón, Distrito Tecnológico' organizada por EL COMERCIO y conducida por Cristina Tuero, jefa de área de Economía y Actualidad. En ella, el gerente del Área Sanitaria V, Manuel Bayona; el exdirector de la Escuela Politécnica de Ingeniería, Juan Carlos Campo; y el director general de Enseñanzas Profesionales, Javier Cueli, hablaron de la labor de las instituciones públicas en la formación y gestión del talento. Y Pablo Priesca, director general de la Fundación CTIC;Íñigo Felgueroso, gerente de Idonial;Enrique Jáimez, director general del Cluster TIC, y Juan Guzmán, Digital Transformation Strategist de Izertis, hicieron lo propio pero centrándose en el papel de las empresas y organizaciones tecnológicas como elemento tractor de la ciudad.

Sobrevolando las intervenciones de unos y otros, algunas ideas generales. Por un lado, la necesidad perentoria de contar con espacios donde puedan implantarse nuevas empresas de perfil tecnológico y que esos espacios favorezcan la interrelación de todos los agentes presentes en el entorno de la Milla. Por otro, la oportunidad que se presenta con la ampliación del Parque Científico para aumentar la capacidad de generar y retener talento.

Juan Carlos Campo, exdirector de la EPI, Manuel Bayona, gerente del Área Sanitaria V, y Javier Cueli, director general de Enseñanzas Profesionales.

«Este es un proyecto muy potente, de impacto para Gijón y para Asturias», destacó Íñigo Felgueroso apuntando una idea, la de que la repercusión de la ampliación «excede lo local», en la que también insistieron Gonzalo Canga y el gerente de Gijón Impulsa, Luis Díaz.

Lo que lo hace único

Tal y como está planteada la ampliación del Parque Científico Tecnológico –y que, en palabras de Gonzalo Canga, lo transformará en «un campus abierto, una ciudad dentro de la ciudad, un espacio que se integra en el entorno y sirve a la población»– se generará en el ámbito de la antigua estación pecuaria «un auténtico ecosistema de innovación». Así es como lo ve al menos Pablo Priesca, que destacó además un hecho que hace única a la Milla del Conocimiento Margarita Salas: «En lo que se está configurando, la Universidad Laboral, un centro cultural y de formación, hace de hub de todo lo que hay alrededor. Es un entorno tremendamente singular». Y que, coincidieron, ganaría aún más valor si a las empresas del Parque, la Universidad, el Hospital Universitario de Cabueñes, el Jardín Botánico, el IES y el centro de Formación Profesional de la Laboral y Laboral Centro de Arte se suma en el futuro la Agencia Estatal de supervisión de la Inteligencia Artificial, de la que Gijón aspira a ser sede.

No se escatimaron elogios a un proyecto que algunos calificaron de «apuesta espectacular». Ni se evitaron cuestiones sensibles. Como que «el problema del alojamiento sigue sin estar resuelto», como recordó Juan Carlos Campo refiriéndose a los sucesivos proyectos fallidos de residencia universitaria. O las oportunidades perdidas para conseguir la implantación de más empresas del sector TIC por la dilación en el proceso de oferta de nuevos espacios. Ese retraso «no ha sido inocuo para la ciudad», subrayó Enrique Jáimez, que instó a la Administración a agilizar al máximo los plazos para materializar la ampliación del Parque Científico.

Apoyado en tablas y mapas, Gonzalo Canga detalló las principales cifras del proyecto y dio una visión general de cuál será el resultado. Un ámbito en el que el modelo conocido de parcelas que son adquiridas por una empresa para levantar su propio edificio se da por superado. El concepto que prima ahora y que se plasmará en el nuevo Parque Científico es el de espacios flexibles con capacidad de crecimiento en el corto plazo. Un ámbito en el que la centralidad inexistente en el Parque actual se conseguirá con una zona que hará las veces de ágora y un gran espacio verde central, alrededor del cual irán distribuidos los servicios terciarios. Contará además con una escuela de 0 a 3 años y dos edificios reservados a equipamientos públicos cuyo uso aún está por definir.

Se pretende que sea también un entorno sostenible –de ahí que incorpore jardines de agua, pavimentos sostenibles o conexiones peatonales, entre otros elementos– sin tanta presencia de vehículos en superficie como en el actual. De hecho, se «premiará» a las empresas que aprovechen al máximo el espacio subterráneo –se permiten dos plantas de sótano– para aparcamiento permitiéndoles una mayor edificabilidad de la parcela.

Aún más atractivo

Si el de la Milla del Conocimiento ya es un entorno atractivo, «con la ampliación lo será incluso más», dio por seguro Javier Cueli. «Muchos hospitales soñarían con estar aquí», incidió en la misma idea Manuel Bayona, gerente de Cabueñes, antes de señalas la colaboración que, en el campo de la investigación, existe entre algunas especialidades médicas y la Universidad de Oviedo. «Nos interesa facilitar esas relaciones para buscar soluciones a necesidades reales».

Para el exdirector de la Escuela Politécnica de Ingeniería, la colaboración entre los distintos agentes que conforman la Milla del Conocimiento «todavía tiene mucho recorrido». Y beneficios para todos. Por ejemplo, permitiendo que el alumnado se inicie profesionalmente en el mismo entorno en el que se está formando académicamente supone «un valor intrínseco» y favorece la retención del talento. Para ello, anotó, es preciso poner en práctica una política distinta. «Se necesitan acciones coordinadas de esos distintos agentes».

En esa misma línea se expresó Juan Guzmán, de Izertis, al señalar la importancia de que la Milla del Conocimiento «sea un lugar donde la gente que va a estudiar en ella vea la prosperidad suficiente para que después decida quedarse a trabajar» en ese mismo entorno. Y solucionar así el «cuello de botella» al que hacía referencia Íñigo Felgueroso y que no es otro que la escasez de recursos humanos. Tal y como él lo ve, de la mano de las empresas que se instalen en la ampliación se conseguirá atraer y retener «tanto al talento que formemos como al que pueda venir de fuera».

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