

Secciones
Servicios
Destacamos
EUGENIA GARCÍA
GIJÓN.
Viernes, 2 de abril 2021, 00:34
El vecino de Gijón que podrá, avalado por la Justicia, dejar de pagar la pensión alimenticia a su hijo de 20 años que ni estudia ni trabaja no es el único en esta situación. Casos como este son cada vez más frecuentes, como también lo son las sentencias favorables a los padres de 'ninis' que reclaman ser eximidos de esta obligación.
Gemma González Calvo, abogada del bufete GMC Abogados que representa al demandante, explica que hasta hace relativamente poco los juzgados rechazaban eliminar la pensión de alimentos hasta que los hijos tuvieran por lo menos 23 años. Sin embargo, el Supremo «se ha pronunciado al respecto, permitiendo eliminar la pensión de alimentos tanto en el caso de que no haya relación padre-hijo por causa imputable exclusivamente al hijo o cuando este no ha hecho esfuerzos suficientes». En este caso, el motivo fue que el joven llevaba dos años sin estudiar ni trabajar. El fallo «reconoce el esfuerzo que supone para el padre, cuya economía es ajustada, pagar la pensión y entiende la retirada de la pensión como un estímulo para que el joven se incorpore al mercado laboral».
En 2015, Luis Pérez, del despacho Luis Pérez y Asociados, logró que se retirara la pensión que un padre en paro abonaba a un gemelo ovetense de 30 años que había terminado sus estudios y no mostraba interés en buscar trabajo y apuntaba que en ocasiones la pensión alimenticia «se convierte en un gravamen muy duro para el progenitor que tiene que asumirlo. El interés superior de un menor es un principio sacrosanto del Derecho, pero cuando este ya es mayor de edad, muestra desapego hacia el progenitor y no hace por buscar su independencia económica no tiene sentido y casi se convierte en un subsidio encubierto».
¿Qué circunstancias pueden llevar a situaciones así? La psicóloga Eva Martín de la Rosa señala que «el progenitor no custodio va perdiendo capacidad de comunicación con sus hijos conforme estos se hacen mayores y sienten que el padre o madre no ha estado en su día a día, hasta que dejan de atender sus consejos y alargan en el tiempo la conducta de inactividad o pasividad». Aunque las casuísticas son diversas, «la conducta del hijo va asociada con problemas de autoestima, bajo rendimiento escolar e inseguridad personal, así como uso excesivo de tecnología o consumo de sustancias». Es común que el otro progenitor adopte un rol protector que, lejos de ayudar, hace que el hijo se 'acomode' en una situación que, en realidad, no es beneficiosa para él. Puede entender la retirada de la pensión como «algo injusto o movido puramente por intereses económicos, pero no se trata de que se quede desamparado sino de motivar un cambio en su conducta».
El presidente de la Asociación de Padres de Familia Separados, Luis Manuel López, asegura que «detectamos situaciones como esta muy a menudo». Y apunta que «además de hijos distanciados o con desidia hay progenitores que tienen la custodia y no les animan precisamente a trabajar para mantener el usufructo de la vivienda durante más tiempo». Aplaude que «los jueces sean cada vez más sensibles» a estas problemáticas y señala que «la custodia compartida permite un mayor control por ambas partes». Su opinión es clara: «Hemos de enseñar a los hijos que tanto si estamos casados como si no, no somos cajeros automáticos, que hay que buscarse la vida y que no hay solo derechos, sino obligaciones».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.