Secciones
Servicios
Destacamos
JOSÉ JAVIER ESPARZA
Domingo, 4 de noviembre 2007, 02:23
Cuatro va a estrenar el próximo martes -al menos, esa es la fecha anunciada- una serie de producción española que se llama 'Gominolas' y que ha fabricado Globomedia. Es una telecomedia, aunque, en realidad, casi cabría hablar más bien de teletragedia, porque todo lo que pasa ahí es bastante terrible. Argumento: los componentes de un viejo grupo de pop infantil de los años ochenta se reúnen a la vuelta del tiempo; todos ellos tienen sus vidas rotas, fracasadas, tanto en lo profesional como en lo personal, pero al menos podrán recuperar la amistad. Esos cuatro personajes son Kira Miró, Fernando Tejero, Arturo Valls y Gorka Lasaosa. Cuatro tiene la buena costumbre de enviar a la crítica sus productos con antelación, lo que permite emitir un juicio antes del estreno. Ese juicio podría resumirse así: aceptable con reservas. 'Gominolas' crea en el espectador una impresión extraña; por así decirlo, es la excelencia técnica puesta al servicio de la desolación ética.
La serie está muy bien hecha: además de los requisitos habituales de guión, ritmo, interpretaciones, etc., presenta una puesta en escena muy meditada. Esto último se ve en planos como el inicial, con unas zapatillas sobre un televisor y, al fondo, una ventana contra cuya luz se dibuja una botella verde; hay que darle muchas vueltas al coco para componer ese cuadro, que tiene algo de bodegón posmoderno. Pero a todas esas cualidades técnicas -y también artísticas- se adhiere un relato de amargura infinita, una historia donde un cuarteto de sujetos desdichados, envueltos en una existencia sórdida, pone en común su miseria. Incluso los rasgos de humor son de una barbarie atroz, como ese del sujeto obligado al sexo oral con una anciana que ha comido espárragos. Este giro hacia la atrocidad cómica es algo que se veía venir en la telecomedia joven-y-urbana española.
El paso de 'Siete vidas' a 'Aída' mostró el camino. Los guiones de ambas series son del mismo autor de 'Gominolas': Nacho García Velilla, que en esta serie de Cuatro viene a cerrar su discurso narrativo, a saber, la vida es una auténtica mierda donde todo es abominable y nada merece la pena, pero flotamos como podemos y tal vez eso sea ya bastante si sabemos reírnos de lo desgraciados que somos. Si a usted le gusta 'Aída', quizás aquí encuentre un producto de su agrado, porque 'Gominolas' afila aún más la navaja del desencanto y el nihilismo.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.