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El crujiente del otoño
Yantar

El crujiente del otoño

Los frutos secos son mucho más que un apertitivo fácil, por su sabor y textura se aprovechan como un ingrediente más en cocina

Viernes, 18 de octubre 2024

Los frutos secos son mucho más que el aperitivo fácil y saludable con el que saciar el hambre. Tenerlos en cuenta como un ingrediente más a la hora de cocinar, sobre todo cuando empieza el otoño y se dan en abundancia, aporta sabores particulares en el plato, beneficios para la salud por su consumo y una textura muy apetecible y no siempre fácil de lograr a la hora de comer: la crujiente.

Estos frutos reciben el 'apellido' secos porque su composición tiene, por norma, menos de un 50% de agua. Esta característica condiciona cómo se deben cocinar y lo que repercutirán en el conjunto del plato. Entre los más consumidos están almendras, avellanas, anacardos, castañas, nueces, pipas, piñones y pistachos.

El disfrute de frutos secos no necesita de añadidos, si bien la cocina cada vez los asume más como un ingrediente extra con el que sorprender en salsas, servir carnes o pescados y redondear hortalizas. ¿Por qué? Las razones las desarrolla el cocinero Guillermo Cruz desde el complejo Tierra del Agua, en Caso, quien antes de asumir los mandos de la cocina del restaurante Gota cursó un grado superior de Nutrición. «Gustan, primero, porque nutricionalmente son muy beneficiosos, pues aportan nutrientes, vitaminas y grasas saludables. Segundo, porque los cocineros siempre vamos buscando variedad de texturas y sabores, y estos nos las garantizan». Por definición, ingredientes tales como ablanes, castañas o piñones aportan de serie un toque crujiente que, psicológicamente, a la mayoría de comensales gusta, y mucho.

Ensalada de bacalao con base de salmorejo y vinagreta de ablanes de Redes

Ingredientes.

Brandada: 2 ajos, 250 gr. de bacalao y 50 cl. de aceite de oliva. Salmorejo: ajo sin germen, 4 tomates de rama maduros, media taza de aceite, 60 gr. de pan y 20 ml. de vinagre de manzana. Vinagreta de avellanas: 100 gr. de azúcar, 100 ml. de vinagre de manzana, ralladura de 2 naranjas, 3 gotas de angostura y 15 ml. de aove. 1 naranja, 3 cherrys encurtidos (100 ml. de aceite de oliva y de vinagre de manzana, 10 gramos de sal y pimienta y cherry hasta que cubra), polvo de aceituna negra y 1 lechuga. - Brandada: confitamos los ajos con piel en el aceite hasta que cojan color y ponemos el bacalao apagando el fuego. Una vez atemperado, trituramos y montamos con el propio aceite.- Salmorejo: quitamos el germen al ajo y lo trituramos todo junto con un poquito de sal. Colamos.

- Cherrys encurtidos: calentamos el aceite a 100ºC, echamos el resto de ingredientes. Apagamos, echamos los cherrys y dejamos reposar un día.

- Vinagreta: en una cacerola, caramelizamos el azúcar. Vertemos el vinagre y la ralladura. Reducimos 3 min. a fuego fuerte y añadimos las avellanas troceadas.

- Polvo de aceituna: ponemos la aceituna en una bandeja de horno a 150ºC durante 45 min. hasta que esté seca.

Emplatado: el salmorejo en la base, la lechuga encima y la brandada arriba. Rociamos con la vinagreta y rodeamos con cherrys y tres gajos de naranja. El polvo de aceituna como topping.

Tiramisú de quesu casín con bizcocho de ablanes

Ingredientes.

Para la crema de mascarpone: 500 gr. de mascarpone, 4 huevos, 120 gr. de azúcar y 20 gr. de quesu Casín D.O.P. Para el bizcocho: 250 gr. de harina de ablanes, 250 gr. de azúcar,  125 gr. de mantequilla desleída, 4 huevos y 1 cucharadita de levadura. Para el café: café solo frío, 1 cucharada de azúcar y 40 ml. de amaretto. - Para la crema de queso: Al baño maría, mezclamos el mascarpone con el casín y reservamos. Separamos las claras de las yemas y montamos las primeras. Cuando casi estén añadimos la mitad del azúcar. Cuando esté dura, lo apartamos y reservamos. Mezclamos bien las yemas con la otra mitad del azúcar, añadimos la mezcla de queso y removemos. Añadimos las claras con movimientos envolventes y mezclamos. Metemos la mezcla dentro de un sifón con una carga de gas y dejamos enfriar en la nevera al menos 3 horas.

- Para el bizcocho: Mezclamos todo. Forramos un molde bajo con papel sulfurizado y vertemos en el la mezcla en él. Horneamos 20 minutos sin ventilación.- Para el café: Mezclamos todo y reservamos.EmplatadoEn una cafetera italiana. Abajo unos dados de bizcocho; sobre ellos la crema mascarpone y decoramos con virutas de chocolate. En el filtro de la cafetera ponemos más bizcocho y arriba de la cafetera, la mezcla de café y amaretto.

Venao con castañas y boletus

Ingredientes.

600 gr. de venao, botella de vino tinto, cabeza de ajo, 1 pimiento verde y rojo, 1 cebolla morada, litro de caldo de verduras, 100 gr. de higos, chorrito de aceite de oliva, 20 gr. de castañas y 2 boletus. - Dejamos la carne troceada en vino para que macere un día. Y a remojo durante día y medio las castañas, que coceremos por separado durante 3 h. a fuego mínimo hasta que estén tiernas.

- Marcamos la carne en aceite hasta que coja color y la retiramos del fuego para poder sofreír las verduras con un poco de sal. Una vez esté, añadimos el venao, el caldo y los higos a fuego mínimo durante 2-2,5 horas removiendo de vez en cuando. Cuando esté tierno, lo retiramos. Reducimos la salsa a la mitad para concentrar los sabores. Tiene que quedar espesa al triturar con los higos. - Marcaremos a la brasa unos boletus. Los guisos, si se dejan reposar en la nevera un día, mejor.

Carrilleras de cerdo con 'castañes esmondiaes'

Ingredientes.

Para las carrilleras: tres kilos de carrilleras de cerdo limpias, 1 cebolla, 1 pimiento verde pequeño, 1 ajo puerro, 1 diente de ajo, 1 guindilla cayena, 3 cucharadas soperas de carne de pimiento choricero, 1 vaso de vermouth, 1 onza de chocolate 70%, vino tinto, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra. Para las castañas: un kilo de castañas, 1 cebolla, 1 puerro, medio pimiento rojo y medio verde, un diente de ajo, salsa de carrilleras, sal y agua. - Salpimentamos las carrilleras y las marcamos en una olla asegurándonos que se haga por todas las partes. Sacamos y reservamos. Lavamos la verdura, la cortamos en trozos grandes irregulares y la pochamos junto a la guindilla en el mismo aceite de las carrilleras. Cuando estén, echamos las carrilleras, el vermú, removemos y echamos el vino; subimos a fuego fuerte. En cuanto arranque el hervor, cubrimos con agua y dejamos cocinar hasta que las carrilleras estén tiernas, pero sin deshacerse. Dejamos reposar un ideal de dos o tres horas. Transcurrido, separamos las carrilleras de la verdura y la salsa. Las reservamos y pasamos la salsa por un colador chino a una olla que pondremos a hervir. Añadimos el chocolate y damos textura con maizena. Corregimos de sal.- Dejamos las castañas a remojo la noche anterior. Si son frescas habrá que pelarlas, quitarles la última piel fina que las cubre, escaldarlas y ponerlas en agua fría. Lavamos las verduras y cortamos en brunoise. Las ponemos en una olla adecuada y pochamos la verdura. Ponemos las castañas y cubrimos de agua y añadimos la salsa de carrillera. Dejamos cocer unos 90 minutos y dejamos reposar al menos una hora.

Emplatado: calentamos las carrileras en la salsa; ponemos las castañas en el fondo y colocamos dos o tres carrilleras encima. Se puede decorar con unas tiras de bacón frito.

Néstor Viesca suma a la ecuación que es un producto que tradicionalmente se da en Asturias. Por eso él lo aprovecha en su restaurante Los Cabornos, ubicado en el concejo de Sobrescobio. Y demuestra que tienen cabida tanto en principales como en postres. La cuestión está en controlar su preparación y, como resultado de esta, el sabor que aporte al plato en su conjunto.

No siempre son fáciles de trabajar, valga el tratamiento de la castaña como ejemplo. Y hay mundo más allá de tostarlas, que es la forma más habitual de servirlas.

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