Finalizó el sexagésimo segundo FICX, una edición en la que, positivamente, se han reducido a dos las competiciones de la Sección Oficial (Albar y Retueyos). ... Pienso que todavía se precisa otra amputación más para dejar el apartado a concurso en una unidad sin calificativos distintivos que dote de prestancia, pujanza y potencialidad al principal galardón de cuantos se otorgan en el certamen. Diré más: el festival gijonés debe esforzarse por bautizar con ánimo de permanencia –al margen de los bandazos organizativos que le afecten por los inevitables vaivenes municipales– a ese premio a la mejor película a juicio del Jurado. No es conveniente que el FICX sea, en este sentido, el hermano huérfano del resto de veteranos festivales españoles en circulación, y que cuentan con nomenclatura adecuada para referirse a su distinción más relevante, siguiendo la enseña de la Palma de Cannes, el León veneciano o el Oso berlinés. El FICX no puede, en este aspecto, ir a rebufo o por detrás de la Seminci vallisoletana y su Espiga de Oro; ni de San Sebastián y su Concha de Oro; ni de la Mostra valenciana y su Palmera de Oro; ni de la europeizante Sevilla y su Giraldillo de Oro; ni de la iberoamericana Huelva y su Colón de Oro; ni de Málaga y su Biznaga de Oro; o de Alicante y su Tesela de Oro.
Publicidad
Urge empezar a buscarle nombre, pues, al premio al mejor filme de la Sección Oficial del FICX. Encomendémosle a sus responsables esa tarea, nada liviana ni circunstancial, por cierto, pero necesaria.
6 meses por solo 9€
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.