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MIGUEL ROJO
Lunes, 8 de agosto 2022
Fueron nada más y nada menos que 42.000 siervos los que reunieron los sultanes del swing en El Molinón, en aquella época en la que los conciertos eran grandones y no había miedo a los contagios por coronavirus. Por no haber, no había ni móviles ni redes sociales, porque estamos hablando del 22 de agosto de 1992. Treinta años han pasado ya del gran concierto de Dire Straits en Gijón, presentado su gira 'On every street', título homónimo del que sería su último disco de estudio, el sexto de una banda que, álbum tras álbum, llegaba al número 1. Mark Knopfler, cansado ya de esas infernales macrogiras, pondría punto y final al grupo, dedicándose a una carrera en solitario que le volvería a dejar caer por Asturias el 20 de julio de 1996, con 'Golden Heart', su primer disco en solitario, en el Palacio de Deportes de Gijón, y, el 29 de julio de 2013, con 'Privateering', en el patio de la Universidad Laboral. Cada vez más entrado en años, con menos pelo y sin su característica cinta de los tiempos Dire Straits.
El concierto de hace treinta años no sonó del todo bien, sobre todo en la parte trasera del estadio, y el montaje carecía aún de las hoy habituales pantallas gigantes para poder seguirlo en la distancia. Quitando eso, la gente se lo pasó en grande desde el 'Calling Elvis' que abrió la noche hasta el 'Going home' que puso fin al espectáculo. Desde diferentes puntos de Asturias se habilitaron autobuses que fueron llegando a Gijón, donde se darían cita los miles de fans de esta banda británica, para escuchar once temas y cuatro bises. Para nostálgicos: aquella noche sonaron, además de las mencionadas, 'Walk of life', 'Heavy fuel', 'Romeo and Juliet' -con su emblemática dobro guitar-, la rockanrollera 'The bug', 'Private investigations'... La locura fue elevándose y tuvo uno de sus puntos más altos con 'Sultans of swing', la eterna canción de 1978 que aún hoy sigue sonando en las emisoras de radio. La siguieron 'Your latest trick', 'On every street' y 'Two young lovers', para dar por finalizado el concierto en sí con otro 'hit': 'Tunnel of love'. Para los bises se habían guardado nada más y nada menos que 'Money for nothing', quizás la más manida de sus canciones, pero una de las más coreadas por el público. 'Brothers in arms' y 'Solid rock' cerrarían la noche antes del final con la banda sonora de la película 'Local hero' que Knopfler había grabado en solitario en 1983. Una gira de más de trescientos conciertos con siete millones de asistentes. Un conciertazo de los de antes.
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Álvaro Soto | Madrid y Lidia Carvajal
Cristina Cándido y Álex Sánchez
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