Borrar
'Don Pelayo y el Picapedrero', 1963. VEGAP. Avilés, 2023.
El viajero Úrculo pasará el verano en el Niemeyer

El viajero Úrculo pasará el verano en el Niemeyer

Un centenar de sus obras tomarán la Cúpula del centro avilesino desde el 5 de julio hasta el 24 de septiembre

Sábado, 10 de junio 2023, 17:46

Referente del pop-art en España e icono del arte asturiano por adopción, en el veinte aniversario de su fallecimiento, Eduardo Úrculo (Santurce, 1938-Madrid, 2003) volverá a demostrar que su fulgurante obra está más viva que nunca con una exposición que, desde el 5 de julio y hasta el 24 de septiembre, tomará la Cúpula del Niemeyer.

'La vaca en el balcón', 1975. VEGAP. Avilés, 2023.

Bajo el título 'Úrculo: el enigma del viajero', la muestra, comisariada por la sierense Alicia Vallina, incluirá un compendio de cien litografías, dibujos, óleos, acrílicos, témperas, esculturas en bronce o grabados procedentes de la colección de su único hijo, Yoann Úrculo, y de varios fondos artísticos particulares, así como una selección de útiles de trabajo y objetos personales del artista que sumergirán al visitante en la atmósfera creadora del «pintor que hace esculturas», como él mismo se definía.

Pintura con el número 38, 1975. VEGAP. Avilés, 2023.

Una aventura estética que ilustrará las tres etapas fundamentales en que se divide la vida profesional del pintor y escultor vasco-asturiano: desde la del artista desarraigado, gris, desesperado y en busca de la continuidad de sus primeros años, hasta el Úrculo viajero, misterioso y silencioso, entregado a una visión cosmopolita del arte, pasando por las creaciones informalistas, clandestinas, cargadas de deseo y color, sexualidad, erotismo e inmoralidad de su periodo de tránsito.

'Derrière', 1971. VEGAP. Avilés, 2023.
'En el Centro de Europa'. VEGAP. Avilés, 2023.

Una retrospectiva, en suma, de un visionario con múltiples visiones. Un fetichista inquieto que no renegó nunca de la banalidad de los objetos que desplegaba en sus composiciones, siempre empleándolos como pretexto para mostrar el goce de la vida a través del goce de la pintura. Porque, en el fondo, Eduardo Úrculo era un 'bon vivant' pese a mostrar tantas veces la frustración y dificultad del ser humano ante una vida que merece ser exprimida.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio El viajero Úrculo pasará el verano en el Niemeyer