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CAJA RURAL DE GIJON

«Tenemos mucha preocupación por el futuro de la ganadería de leche»

«Se puede vivir siendo ganadero, no es un trabajo para enriquecerse, pero es posible vivir de ello. Eso sí, te tiene que gustar»

S. S. F.

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La preocupación que existe en Asturias por el futuro de las ganaderías, y en concreto por el sector de la leche, es sabido por todos. La cooperativa Asturiana de Control Lechero (ASCOL) no es ajena a esta inquietud. Su presidente, José Emilio García, ha participado en Gijón Actualidad, un espacio donde ilustres personas, de la mano de Caja Rural de Gijón, ofrecen una visión acerca de temas del presente.

Para aquellos que no lo conozcan, ¿qué es ASCOL?

ASCOL es una cooperativa de ganaderos asturianos productores de leche que fue creada en 1986 para realizar el control lechero de rendimientos en las granjas. Ese fue el inicio, luego con el tiempo se vio que había que hacer algo más por la ganadería y comenzamos con otra línea de trabajo de la cooperativa, dedicada a la mejora genética de la raza.

Una cooperativa presente en todos los continentes...

Sí. La mejora genética siempre estuvo enfocada a nuestros socios, pero llegó un momento que crecimos y comenzamos a comercializar genética tanto en el mercado nacional como en el internacional. A día de hoy tenemos 40 sementales aquí, 20 en Estados Unidos, 18 en Canadá y uno en Reino Unido. Eso nos hace tener distribuidores en 30 países y presencia en los cinco continentes. Ahora mismo ASCOL está dentro del top 10 de las empresas que se dedican al material genético a nivel mundial para morfología.

¿Hay preocupación por el futuro?

Sí, mucha. Tanto a nivel de ganaderos como de fábricas de leche ya se empiezan a tener problemas. Cuando se fundó ASCOL llegó a tener casi 1.700 socios y cerramos 2024 con 625. Es verdad que esas 625 ganaderías crecieron mucho, y que tenemos prácticamente el mismo número de vacas en control lechero que en los años 90 (lo que supone un 80% de la producción de leche en Asturias, y un 70% de las ganaderías). El motivo es que las ganaderías fueron creciendo y asumiendo la disminución de las ganaderías pequeñas. Sin embargo ahora mismo el 60% de las ganaderías de leche están en manos de gente en torno a 55 años y con poco relevo generacional. Uno de los problemas a los que nos enfrentaremos es que ahora no cerrarán las que tienen 30 animales, sino las que tienen 80 o 100.

Ascol Caja Rural de GIjón

José Ramón Fiaño entrega una pequeña escultura a José Emilio García.

¿Cómo animaría a los jóvenes a embarcarse en este mundo?

Lo primero es que te guste. Yo tengo una ganadería de 130 vacas porque me gustan. Nací en una familia con ganadería de leche y cuando me casé la familia de mi mujer también tenía vacas. Arrancamos con 5. Fuimos sacándolo adelante y creciendo. Eso sí, no es una profesión para enriquecerse. Pero se vive. Nosotros y otros ganaderos pasamos momentos difíciles, sufrimos una transformación del campo muy fuerte, y aunque siempre hubo alguna ayuda, la reconversión la costeamos con nuestro trabajo. Para el campo no hubo tanto dinero como para la minería o para el naval…No nos quedó otra que endeudarnos, trabajar y poder salir adelante.

¿Y como ha cambiado la profesión con la llegada de las innovaciones?

Algunos ganaderos fuimos pioneros en la incorporación de máquinas en la explotación. El uso de robots de ordeño, análisis de tierras y raciones de alimentación, entre otros avances, no solo facilitan nuestro trabajo, sino que también nos proporcionan datos clave para la gestión diaria. Gracias a ellos disponemos de más tiempo para la vida familiar, algo impensable en la época de nuestros abuelos. Sin embargo, uno de los principales desafíos actuales es cumplir con la creciente cantidad de normativas que se imponen a las ganaderías.

Caja Rural de Gijón

¿Qué relación hay entre ASCOL y Caja Rural de Gijón?

Lo primero que tenemos en común es que ambas somos cooperativas. Además, en los años 80 y 90 la labor de Caja Rural de Gijón en la formación de los ganaderos fue especialmente destacable, ya que fue pionera en organizar conferencias con expertos que proporcionaban información clave para el sector. Hoy en día sigue colaborando en la organización de los concursos regional y nacional de la raza frisona en San Antonio y Agropec, además de brindar apoyo imprescindible a múltiples asociaciones y colectivos de las zonas rurales de Gijón, Carreño, Villaviciosa y Gozón.