

Secciones
Servicios
Destacamos
C. DEL RÍO
AVILÉS.
Jueves, 2 de febrero 2023, 01:03
La esteticista Rosa María Junquera y el barbero Edu García tenían confianza en sus habilidades y conocimientos, pero nunca se imaginaron que poner en marcha ... su negocio iba a ser tan difícil. No solo por la necesidad de hacerse un hueco en un mercado competitivo, sino también por la falta de conocimientos financieros y administrativos para hacerse cargo de esa otra parte que no se ve. Por eso ayer, ante alumnado de la familia de Imagen Personal del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) Avilés, Junquera reconoció que «nunca pensé que iba a ser lo difícil que ha sido», algo que achaca a que «no estamos preparados para ser empresarios».
Precisamente para cubrir esa carencia que señalaron tanto Junquera como García organiza el Aula de Emprendimiento del departamento de FOL (Formación y Orientación Laboral) del centro encuentros como el de ayer. «Porque van a necesitar manejar un Excell y saber hacer una factura y una nómina», apuntó la esteticista.
Ella explicó que llegó a la estética de rebote, pero la atrapó y tras cursar un primer grado de estética, hizo otro de peluquería para ampliar conocimientos. «Trabajé 17 años por cuenta ajena pero, a raíz de la crisis, en 2011 cambiaron las condiciones laborales y al año siguiente decidí montar mi propio centro», entonces descubrió el trato con los proveedores, la gestión de citas y la selección de personal, entre otras muchas tareas. «Hasta tuve que hacer un curso para saber qué precio fijar por un servicio» porque «no vale mirar lo que cobra otro centro y ponerlo más barato, hay que tener más factores en cuenta», señaló.
Los estudiantes, chicas en su mayoría, quisieron saber si contrataban a gente sin experiencia. Junquera comentó que, de hecho, una de sus dos empleadas había sido una estudiante de ese mismo centro a la que había contratado tras las prácticas y Edu García respondió que él no recibía ni currículums. «No sé a qué se debe, porque ni siquiera saben las condiciones que ofrezco, pero nadie me pide trabajo» y eso que está desbordado. «No puedo coger a ningún cliente hasta después de mayo. Tengo la lista llena» y no será porque escatime horas al negocio porque «lo bueno de que te encante es que coges clientes hasta las diez de la noche».
Nadie diría que, como Junquera, llegó a la peluquería «porque no me gustaba estudiar». Sin embargo se le daba bien y, tras 'sufrir' en peluquerías mixtas cuando le tocaba cortar el pelo a una mujer, montó su barbería. «Lo más difícil fue conseguir clientela. Había tres en Las Vegas con 25 años cada una», indicó. Entre sus éxitos como finalista en concursos nacionales y la moda de la barba, tras 37 años de trayectoria puede afirmar que emprender merece la pena. Sobre todo, como añade Rosa María Junquera, «porque eres tú quien toma las decisiones».
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.