El Arzobispo, Jesús Sanz Montes, ofició la misa funeral acompañado de una treintena de sacerdotes.

Ver fotos

El Arzobispo, Jesús Sanz Montes, ofició la misa funeral acompañado de una treintena de sacerdotes. Omar Antuña

Miranda despide a José Manuel Feito, «un hombre de grandeza moral»

El arzobispo, Jesús Sanz, fue el encargado de oficiar el funeral, que llenó la iglesia de Santo Domingo de Miranda

Martes, 30 de junio 2020, 18:44

«Fue un hombre de grandeza moral y entrega sin fisuras», así definió esta tarde el Arzobispo, Jesús Sanz Montes, a José Manuel Feito en su último adiós. Nadie en Miranda quiso perderse el funeral del que fuera su párroco desde 1964, fallecido ayer a los 85 años. Las bancadas interiores se llenaron, igual que las sillas habilitadas en el exterior donde se instaló una pantalla para seguir la misa. Además, fueron muchos, cerca de medio centenar, los que siguieron la despedida a través de Youtube.

Publicidad

La tristeza, el dolor y las lágrimas fueron compartidas esta tarde por familiares, amigos, feligreses y vecinos. Todos destacaron de Feito que era, «fundamentalmente buen hombre». El funeral contó con más de una treintena de sacerdotes de la comarca, entre ellos el Arcipreste de Avilés, José Manuel Viña, el párroco de Miranda, Francisco Panizo, y otros compañeros de sacerdocio como José Ángel Pravos, Fran del Rey o José Manuel García. Acompañando a los familiares se encontraban también las Hijas de la Caridad del Luisa de Marillac, que tomaron la palabra para leer algunos de los versos escritos por el propio Feito en el libro 'Silencio Íntimo'.

«No me creo tu muerte. No se cómo agradecer a tus amigos y al pueblo de Miranda, que nunca dejará de sorprenderme. Tenemos una deuda que nunca seremos capaces de pagar», decía ante todos los presentes José Manuel Gómez, sobrino de Feito. A lo largo de toda la misa funeral no faltaron los halagos a un «cura entregado, un buen hermano, a un amigo del alma». Uno de los momentos más emotivos vino de la mano del tenor Jorge Norton, mirandino de nacimiento, y al que el propio José Manuel Feito llevó a Covadonga para ser parte de su Escolanía. Con su voz hizo romperse en llantos a muchos de los presentes.

Fueron sus compañeros de sacerdocio junto a sus sobrinos quienes se encargaron de sacar el féretro de la iglesia entre el aplauso unánime de todos los allí congregados, entre los que se encontraba la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, y representantes de la sociedad avilesina y del gremio de escritores al que él pertenecía. Feito descansará en el columbario de San Juan de Ávila en Avilés. «Era su deseo y así se cumplirá», recalcó su sobrino, José Manuel Gómez.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

6 meses por solo 12€

Publicidad