Borrar
Mickey y Minnie. Los famosos ratones de Disney también se crearon en los años 20, como recuerda el Marcos del Torniello.

Los escolinos desfilan con gracia por los años veinte

Escolinos antroxaos. Cientos de familias lucieron sus disfrazados en un viernes de carnaval en el que los niños siempre son los protagonistas

ALEJANDRO L. JAMBRINA

Sábado, 22 de febrero 2020

¡Vivan los años veinte en todas su formas y expresiones! Bajo ese lema desfilaron ayer por el centro de la ciudad cientos de niños y familias en el tradicional desfile de escolinos antroxaos que, como marcan los cánones, convirtió el viernes de carnaval en el día en el que los más pequeños son los verdaderos protagonistas.

Entrar en la plaza de España antes de que empezase el desfile era como adentrarse en una máquina del tiempo. Avilésse volvió a vestir con las galas que estaban de moda allá por los años veinte y no se antojaba nada raro ver corretear a los alumnos de los colegios de La Carriona y el de Versalles ataviados con trajes de baño de cuerpo entero de todos los colores, mientras tiraban de las típicas casetas a rayas, icono de la playa gijonesa de San Lorenzo, esta vez en miniatura y sobre ruedas.

Con solo girar la cabeza, la atención iba para las familias del Enrique Alonso. No hubo más remedio que aplaudir sus originales disfraces de aviones y su homenaje a los dos pilotos que realizaron los primeros vuelos tripulados, Amelia Earhart y Charles Lindbergh. «Sobre todo reivindicar el papel de ella, olvidada por la historia», explicaban los padres. Además, sus disfraces estaban hechos con materiales reciclados, un gesto a destacar.

A las cinco y media en punto, la música de la fanfarria El Felechu de Corvera dio el pistoletazo de salida y la marabunta de escolares antroxaos encaró la calle de La Cámara con ritmo y buen humor. Los comerciantes salían de sus negocios para saludar y los vecinos hacían fotos y se divertían con el espectáculo. Al frente de la comitiva se pusieron los alumnos del colegio de El Quirinal, que quisieron hacer un homenaje a la prensa escrita con sus disfraces de repartidores de periódico de principios del siglo pasado. «Eso sí, la mayoría de los ejemplares que llevamos son de LA VOZ DE AVILÉS», bromeaban mientras se tiraban confeti unos a otros.

Una escena como esta no se antoja nada extraña para cualquiera que sea de la ciudad, pero en la tarde de ayer llamaba la atención escuchar a un grupo de turistas argentinos que se dieron de bruces con el desfile «y alucinamos con el espectáculo y la originalidad de algunos disfraces hechos a mano».

También hubo que explicarles quien fue Maruja Mallo. Los padres y los escolares del colegio de Llaranes decidieron disfrazarse de obras de arte de la famosa pintora surrealista vinculada a Avilés a principios de los años veinte. «Queríamos hacer un homenaje a su obra y cada uno vamos disfrazados de un cuadro, aunque los niños han decidido hacer sus propias reinterpretaciones artísticas», explicaba Patricia Pérez, integrante del Ampa del centro.

De reivindicaciones femeninas iba también el mensaje implícito en los disfraces que decidieron llevar ayer las familias ligadas al proyecto socioeducativo 'Pequeños Espacios'. Engalanadas con sobrias vestiduras negras, recordaban con carteles las luchas sociales que se llevaron a cabo por todo el mundo a principios del siglo XX para lograr que el sufragio femenino fuese una realidad.

El resto de colegios de primaria y educación infantil formaron un batiburrillo de personajes famosos asociados a la época. Así, las familias del Marcelo Gago se vistieron para la ocasión de 'Charlot', con bigotes y bastones en miniatura. Desde el Palacio Valdés optaron por convertirse en los malos de la tarde con sus pistolas y sombreros de mafiosos. El cole de La Magdalena le hizo un homenaje a los primeros mineros asturianos y la escuelina de El Quirinal recordó dos figuras muy diferentes pero igual de icónicas: el científico Albert Einstein y el ratón Mickey Mouse.

El desfile concluyó en el polideportivo de El Quirinal, con una actuación final y Antonio Caamaño como maestro de ceremonias.

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio Los escolinos desfilan con gracia por los años veinte