Rosalía Agudín
Siero
Miércoles, 13 de septiembre 2023, 11:52
«Auxilio», «socorro» eran los gritos desesperados que Lluques Díaz, vecino del palacio de Valdesoto, oyó cuando regresaba a su casa después de inspeccionar la zona tras advertir una emergencia. Saltó el muro de la residencia de Leceñes y dos señores le abrieron la puerta; a continuación observó a una trabajadora con «la cara negra» tratando de sacar por el ascensor a los usuarios.
Publicidad
Eran momentos de pánico en plena madrugada, pero Díaz no lo dudó, «y volvería a hacerlo». Subió escaleras arriba. «Todo estaba lleno de humo». Ayudó a poner a salvo a unos residentes, «que no se estaban enterando de lo que sucedía, los levanté y bajaron las escaleras como pudieron». Entre la intensa humaredas, «todos estaban desorientados, asustados», «fue todo bastante intenso».
«La gente del pueblo estuvo llevando agua y ayudando a los señores que estaban fueran, poniendo mantas», recordó.
En una de las habitaciones vio a dos señoras «con la silla de ruedas», preocupado por su estado «cada poco iba a ver qué tal estaban». Los bomberos, precisa, «no tardaron en llegar» y «les avisé de dónde estaban las señoras».
6 meses por solo 9€
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.