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CARLA VEGA
OVIEDO.
Domingo, 8 de agosto 2021, 01:37
La cría de oso cantábrico recogida por agentes del Medio Natural en las inmediaciones de Yernes y Tameza a comienzos de abril ha sido reintroducida en el medio natural, en el paisaje protegido del Pico Caldoveiro.
Tras cuatro meses recibiendo los cuidados pertinentes para revertir la deshidratación y desnutrición que presentaba el esbardo al momento de su rescate, el ejemplar fue liberado el pasado 14 de julio en la misma zona en la que fue localizado entonces, siguiendo el protocolo de intervención con osos de la Cordillera Cantábrica.
En un primer momento se le prestaron unos primeros servicios veterinarios y, después, fue trasladado a las instalaciones de la Fundación Oso Asturias en Proaza, donde ha sido atendido durante estos cuatro meses. Más allá de los cuidados para que su desarrollo continuase como debiera, tuvo acceso a «una alimentación diversificada y adaptada a la que encontrará ahora en el medio natural», y que tendrá que conseguir por sus propios medios. Pesa 22 kilos.
Esta reinserción no ha sido una decisión precipitada, señalan desde el Principado, y sus avances y su adaptación al medio serán controlados a partir de un seguimiento activo que será revisado por el cuerpo técnico y de los agentes del Medio Natural de la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial, que utilizarán tecnología de geolocalización y monitorización en tiempo real. El dispositivo desplegado permite comprobar que el esbardo se está adaptando con normalidad.
Esta reinserción supone una buena noticia, ya que a pesar del aumento de la población en los últimos años, en los últimos meses han sido cinco los ejemplares jóvenes muertos encontrados. Dicen los expertos que la cifra no es excesivamente alarmante, puesto que la mortalidad en los primeros meses de vida es altísima, pero es cierto que el número de oseznos encontrados sin vida es mayor que el de otros años. Por un lado, aluden a que probablemente no fueran encontradas por no estar tan cercanas a los núcleos urbanos como sucede últimamente y, por otro, a que «hay más ojos pendientes de ellos», por parte de la guardería y de la Fundación Oso de Asturias.
El presidente de ésta. Nicanor Fernández, y su homólogo en la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, consideran una buena noticia el aumento poblacional, que deberá ser confirmado gracias a las muestras de ADN que recogen los guardas.
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