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Álvaro Alonso, junto a las oficinas de la Cámara de Comercio, antes de encarar las últimas horas de la 67 edición de la Feria de Muestras. ARNALDO GARCÍA
«En otras ciudades, ferias como la de Gijón se perdieron. Aquí supimos seguir y reinventarnos»
Álvaro Alonso Secretario general de la Cámara de Comercio de Gijón y director de la Feria Internacional de Muestras de Asturias

«En otras ciudades, ferias como la de Gijón se perdieron. Aquí supimos seguir y reinventarnos»

«Los actos institucionales, sociales y empresariales, se incrementaron un 40%, fortaleciendo esa otra vertiente y marcando un récord»

Iván Villar

Gijón

Domingo, 18 de agosto 2024, 02:00

La edición del centenario es la quinta en la que Álvaro Alonso (Oviedo, 1966) ejerce como director de la Feria de Muestras –serían seis de no haberse interpuesto una pandemia– y se cierra con un balance «muy satisfactorio» tanto en actividad como en visitantes. «Lo de hacer récord no es una obsesión», mantiene como mantra, pero sin ocultar, a falta del cómputo de esta última jornada, que los datos de afluencia de este año estarán «en línea con el anterior, y un poquito por encima». Se cierra, en definitiva, «un centenario dorado» al que sucederá ya con carácter inmediato una ambiciosa renovación de las instalaciones del recinto ferial y la intención de empezar a ir «a por las cien ediciones».

–En el ecuador de la Feria, aseguraba que estaba siendo un éxito. ¿Lo mantiene?

–El balance es muy satisfactorio. Y es lo que nos llega de los expositores, que son los primeros protagonistas. Con carácter general, en todos los sectores, nos comentan que sus expectativas se han visto cumplidas sobradamente. Aparte, el gran récord de este año ha sido en la parte institucional, con un incremento del 40% del número de actos institucionales, empresariales, sociales, culturales, sindicales e incluso religiosos.

–¿Y qué supone eso para la Fidma?

–Fortalece de una manera tremenda esa otra vertiente de ser espacio de debate y de ideas, y altavoz de proyectos y reivindicaciones. El Principado y el Ayuntamiento de Gijón, presentes todos los días, se han volcado con la Fidma, como lo han hecho otras entidades como los ayuntamientos de Oviedo y Langreo, el banco Sabadell, Unicaja... Ya el día de la inauguración vimos reforzado ese apoyo institucional. con más asistentes que nunca. 750 personas de todos los ámbitos, que supusieron una bombona de oxígeno para arrancar la edición.

–A quien viene como expositor novato, ¿esto le sigue sorprendiendo?

–Absolutamente. Por mucho que haya oído hablar de la Feria, cuando accede al recinto y ve la tremenda amplitud de expositores, por número, por diversidad y por la convivencia de grandes corporaciones con empresas muy pequeñas, siempre se sorprenden. Y aparte está ese círculo virtuoso y de éxito que es contar con un entorno amable y con un ambiente propicio para que se produzca la magia de la compra. Directores de otros recintos feriales, como los de Zaragoza y Valladolid, nos dicen que esto es una maravilla y que es un lujo haber sabido mantenerlo en el tiempo. En otras ciudades donde hubo ferias similares, se perdieron. Aquí hemos sabido seguir y reinventarnos.

–¿Ya han empezado a decirle lo de 'guárdame el sitio, que vuelvo'?

–Sí, siempre se comenta. Tenemos una repetición que está en torno al 95% y que se empezará a concretar ya de forma contractual cuando lancemos la precomercialización entre finales de diciembre y febrero. Pero ya es seguro que muchos de los expositores de este año volverán a estar presentes en 2025 con sus novedades.

–Han anunciado nuevos pabellones para Hunosa y Caja Rural de Asturias. ¿Dónde estarán?

–La ubicación está muy avanzada en ambos casos, pero de momento vamos a dejarlo como sorpresa. Sí podemos decir que los dos pabellones estarán en un buen lugar, serán acordes a la relevancia de estas entidades y estamos seguros de que se convertirán en dos atractivos de primer nivel que esperamos que estén listos para la próxima edición.

–Caja Rural de Asturias se estrena además como socio del recinto ferial...

–Sí, en junio se confirmó ya su entrada en el consorcio de la Feria. Su apuesta por ella es firme y ahora vemos un paso más, que es ese pabellón.

Más ayuntamientos

–Ha aumentado la presencia de los ayuntamientos. ¿Irá a más?

–Probablemente. Han visto el gran escaparate que supone estar aquí presentes para mostrar lo que ofrecen. Es una publicidad impagable que hace que quieran venir incluso de fuera de Asturias, como por ejemplo Logroño, que ya ha anunciado que en 2025 quiere estar con una presencia similar a la de León.

–De entre los grandes, se echa en falta a Siero. ¿Ha habido conversaciones para venir?

–Tiene nuestras puertas abiertas de par en par. Y si fuera su intención venir, seguro que encontraríamos un espacio adecuado para ellos y para cualquiera.

–Esta año se volvieron a ampliar las terrazas. ¿Dan para más?

–Creo que estamos en el punto de equilibrio. Se han ido reduciendo los expositores del sector de alimentación y los espacios disponibles se habilitaron para terrazas. Eso no quiere decir que si hay alguna nueva marca del sector agroalimentario no le vayamos a encontrar un emplazamiento, como pasó con Cafés El Globo. Pero quitando excepciones, los deberes están hechos.

–Siempre se les ve satisfechos con el resultado de cada edición. ¿Hacen algo de autocrítica?

–Lo primero que hacemos cuando termina la Feria, antes incluso de descansar, es analizar en caliente qué fallos ha podido haber, porque está claro que en un evento de esta magnitud siempre se cometen errores y siempre hay espacio para la mejora.

–Hemos hablado de la valoración de los expositores. ¿Y la de los visitantes?

–Con carácter general, también nos llegan buenas opiniones. Lo primero es agradecerles haberse acercado al recinto ferial y haber disfrutado de ella. Ellos también son grandes protagonistas y si año a año repiten es una prueba de que aquí encuentran lo que buscan y de que la Fidma es un referente del verano asturiano, además de un atractivo turístico para quienes visitan la región.

–Cada vez más gente viene con sus mascotas...

–En esta cuestión, en la Feria siempre nos hemos ido adelantando y facilitando que se pueda acceder con ellas a todos los espacios. Al final, esto es un sitio estupendo para estar con ellos, como un gran parque. Y agradecemos a sus dueños su comportamiento para contribuir a la limpieza del recinto, que es algo que todo el mundo pone en valor. Si hay algo que la gente nos agradece es ese empeño por que la Feria esté siempre limpia, recogiendo los cubos y teniendo los baños continuamente en un perfecto estado de revista.

–Este año estrenaron un baño adaptado para personas ostomizadas. ¿Prevén alguna otra mejora en materia de accesibilidad?

–Es otro aspecto en el que también hemos ido siempre adelantándonos, con espacios accesibles y poniendo por ejemplo en la entrada sillas de ruedas a disposición de los visitantes que las necesiten. En el Palacio de Congresos pondremos otro baño adaptado para personas ostomizadas y el próximo año además cambiaremos el ascensor y aprovecharemos el hueco existente para que pasen a ser dos, lo que facilitará el acceso al salón de actos y las salas mirador y anfiteatro.

–Una queja recurrente es la falta de aparcamiento.

–Sabemos que en el entorno del recinto ferial sigue siendo un problema aparcar. Los aparcamientos del campus, tanto en Marina Civil como en Ingeniería, han sido un pulmón por el que estamos muy agradecidos a la Universidad, la EPI y el Ayuntamiento, que nos ayuda a través de EMTUSA con unos autobuses lanzadera que cada vez tienen más uso. Pero es cierto que el entorno de la Feria se ve colapsado. El parque de los Hermanos Castro hubo muchos días en los que no se ha podido utilizar en su totalidad o en gran parte, y eso supuso un inconveniente. Habría que intentar coordinar los eventos para que pueda estar disponible durante toda la Feria. Y lo mismo pasa con El Molinón, que en muchos casos acaba siendo un aparcamiento de caravanas un poco abusivo.

–¿Alternativas?

–Ver esa posibilidad de ampliar el aparcamiento del Palacio de Deportes con algún tipo de estructura con un jardín vertical o lo que corresponda. El gran valor de este recinto ferial es su ubicación, al lado de la playa y del parque de Isabel la Católica, y con unos accesos magníficos desde la autopista. Pero los aparcamientos hay que mejorarlos, y en eso trabajamos de manera coordinada con el Ayuntamiento.

–Llega el apartado de agradecimientos...

–Lo primero a los expositores. Y después a todos los trabajadores de la Cámara, desde los miembros de sus órganos de gobierno que han estado participando desinteresadamente durante toda la edición hasta el equipo técnico, de mantenimiento, de gestión financiera, de seguridad, de control de accesos, el personal de apoyo... Esto es un trabajo coral de todos. Sí quiero tener un reconocimiento especial para Mario Cueto Felgueroso, que después de 42 años de profesionalidad y lealtad apunta a la jubilación, y para Guadalupe Cué, que también es También agradezco al conjunto de los medios de comunicación, entre ellos EL COMERCIO, su cobertura y seguimiento de la Feria.

–Este año el agradecimiento a empresas e instituciones tenía forma de medalla del centenario...

–Es una forma de destacar a entidades de referencia que siempre han estado cerca de la Cámara de Comercio y de la Feria, como agradecimiento a su apoyo y para que tengan un recuerdo de algo que ya es un patrimonio de todos los asturianos. Acuñamos 30 medallas numeradas, de las que entregaremos 28, porque la primera y la última se quedan en la Cámara. Algunas las hemos entregado durante estos días y otras las daremos a lo largo de las próximas semanas, buscando el momento más oportuno. Por ejemplo, al Ayuntamiento de Gijón en el primer Pleno de septiembre, para que esté toda la Corporación; a la Junta General del Principado, en el Pleno del Día de Asturias; y al Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en la apertura del año judicial.

–¿En qué punto están la ampliación de capital del consorcio ferial y el plan de reformas del recinto?

–El acuerdo ya está cerrado de manera formal, con la entrada de Caja Rural de Asturias como miembro del consorcio. Ahora queda, antes de que finalice el año, la parte administrativa. Y a partir de ahí empezarán las licitaciones para unas inversiones que permitirán tener un recinto más sostenible, energéticamente eficiente, accesible y digitalizado. Las primeras serán en el Palacio de Congresos y el pabellón central.

–¿Qué actuaciones habrá con carácter inmediato?

–Vamos a mejorar toda la instalación eléctrica del recinto, poniendo los cuatro transformadores en anillo y acercándolos a los puntos de mayor consumo; pondremos una instalación fotovoltaica en el pabellón central; e instalaremos equipos de climatización más eficientes y eficaces tanto en el pabellón central como en el Palacio de Congresos, donde además mejoraremos la accesibilidad con la renovación del ascensor y la instalación de otro más.

–¿Y qué otros cambios se verán a medio plazo?

–El pabellón de las Naciones queremos que se asemeje al central, incorporando además la zona donde ahora hay una carpa y con un acceso más directo desde la futura entrada lateral del recinto. También se van a mejorar el edificio de la entrada principal, todos los baños, con otros nuevos, y las islas de las zonas de automoción.

–¿Qué plazo abarca el plan?

–La previsión es tener hechas la mayor parte de las obras en cuatro años, compatibilizándolas con la actividad ferial.

–La alcaldesa prometió que el vial de Hermanos Castro que permitirá esa entrada lateral «va a ser una realidad».

–Confiamos plenamente en que lo será, porque permitirá contar con otro acceso que mejorará el recinto.

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