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GUILLERMO F. BUERGO
Miércoles, 5 de marzo 2014, 09:53
En la noche del pasado lunes finalizaba el VIII Taller de Xíriga, promovido por la Casa de la Cultura de Llanes y al que durante cuatro jornadas del mes de febrero asistieron 35 alumnos, de los que 16 eran mujeres. La xíriga es la jerga que durante siglos utilizaron los tejeros llaniscos cuando acudían a trabajar en primavera y verano a los alfares de Castilla, el País Vasco, Cantabria y otros lugares de Asturias, principalmente. Es un dialecto de oficio y defensivo frente al patrón y los vecinos de otras latitudes. En la clausura, los alumnos recibieron un diploma acreditativo de su asistencia al curso de manos de José Manuel Herrero, concejal de Cultura, a quien acompañaban dos tejeros insignes: Juan Remis, de Villahormes, y Pedro Gutiérrez, de Nueva.
El curso, dirigido por Higinio del Río, director de la Casa de la Cultura, contó con la presencia de veteranos tamargos que narraron en primera persona su propia experiencia y las vivencias de su paso por las tejeras. Entre estos se encontraban los ya mencionados Juan Remis y Pedro Gutiérrez, así como Evaristo Concha, Evaristo Celorio, Pedro Corrales y José Díaz. También cobró un importante protagonismo la presencia de Ramón Melijosa Cuevas, autor del Diccionario de la Xíriga, una completa obra que recoge más de 700 vocablos del dialecto y ya va por su tercera edición. Los asistentes echaron en falta a Juan Ríos, un veterano de la tejera que había participado en anteriores ediciones.
Las clases tenían una duración de dos horas por sesión y a lo largo de las mismas se abordaron temas relacionados con comentarios de textos, aspectos lingüísticos, dictados en la pizarra, redacciones y traducciones. Se utilizaron textos de referencia, como las obras firmadas por Emilio Muñoz Valle, Pablo Ardisana, Elviro Martínez y Xuan Xosé Sánchez. También se trató en profundidad la temática que hace referencia a las cuestiones sociológicas y la forma de vida de los tejeros.
Tras la entrega de diplomas, los asistentes cantaron en xíriga el 'Asturias patria querida'. A continuación se declaró clausurado el curso en su octava edición y los asistentes daban por segura su asistencia a las clases de la novena. Para dar muestra de la complicidad, el compañerismo y la amistad surgida durante el ciclo de charlas, los alumnos se reunieron en una cena de confraternización en el restaurante Uría. Y no faltó la borona, uno de los alimentos esenciales junto al queso, cuando los tejeros marchaban a pie desde el concejo de Llanes hasta las tejeras castellanas. Como uno de los presentes era el gaitero Manolín Vela, de Poo, la fiesta y los bailes a la gaita y el tambor se prolongaron a lo largo de la noche. Ramón Melijosa valoró la importancia de los cursos porque «la xíriga es uno de los aspectos etnográficos más interesantes en la historia de Llanes».
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