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M. MORO
Viernes, 22 de noviembre 2013, 02:36
«El Ayuntamiento no tiene pensado nada respecto al cierre del Café Dindurra . Tenemos muchos problemas y muy complicados encima de la mesa». Con esa afirmación la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, descartó ayer cualquier intervención municipal encaminada a intentar cambiar el curso de los acontecimientos que culminaron el miércoles con la clausura del emblemático local tras 112 años de actividad en Begoña.
Moriyón aseguró que cuestiones como el futuro de la ZALIA y de Gijón al Norte, sociedades ambas que condicionan el presupuesto municipal, son en este momento las prioridades que centran la labor del equipo de gobierno de Foro. Dicho esto, reconoció que la desaparición de un café tan emblemático para los gijoneses no la deja indiferente. «¿Cómo no lamentar y cómo no preocuparse por el café Dindurra? Por supuesto que sí», concedió.
La presidenta de la gestora del PP de Gijón, Ángeles Fernández-Ahúja, asidua del viejo café lamentó ayer también la pérdida a través de un comunicado. «El anuncio del cierre del café Dindurra es una triste noticia, como lo son todos y cada uno de los cierres de negocios que se producen prácticamente a diario y que vienen a engrosar las listas del desempleo». «El Dindurra es, además, todo un emblema en Gijón, y en lo personal, me duele como gijonesa y clienta de toda la vida. Allí tomaba el café a diario, tenía mi pandilla de amigos y charlaba con Manolo, con Bea, con Mari. Era mi rato de ocio», prosiguió.
«Consciente de que se trata de un establecimiento privado, pero dada su importancia como punto de referencia de la ciudad, lo prudente sería, en mi opinión, abrir un periodo de reflexión sosegada para que se analicen las posibilidades que permitan encauzar el tema, entablar contactos y buscar una salida, tanto para el café como para los trabajadores», concluyó Ahúja.
Begoña Fernández, concejala del PSOE, lamentó «el cierre de un establecimiento muy vinculado a la historia de Gijón y la memoria colectiva de los gijoneses», así como la pérdida de 14 empleos. Fernández destacó que el café está inserto en un inmueble catalogado con la máxima protección en un entorno emblemático y que además de valores arquitectónicos aportaba «valores de tipo inmaterial» como lugar de tertulias, encuentros y núcleo importante de vida social. «Desde el grupo socialista esperamos que se den las condiciones para que vuelva a abrir y dar servicio a Gijón», indicó.
Por su parte, el portavoz de IU-LV, Jorge Espina, también apeló a la reflexión «para encontrar la forma de favorecer que este negocio centenario, que es mucho más que un café, pueda tener continuidad». «No sé si la solución pasaría por vender el local a una cadena hostelera, pero lo que sí nos gustaría desde IU es que quien lo adquiera mantenga al menos el mismo número de plantilla de trabajadores, que con 14 era una de las más importantes dentro de la hostelería y restauración locales», anotó Espina.
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