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Requena, en el parque de San Juan de Nieva, ante el local de la asociación. :: MARIETA
«Todavía queda mucho por hacer para acabar con la contaminación»
Juan Requena. Presidente de la Asociación de Vecinos de San Juan de Nieva

«Todavía queda mucho por hacer para acabar con la contaminación»

«Nuestro principal problema es el Puerto. Han empezado a tomar medidas, y es un primer paso, pero van demasiado despacio» Juan Requena Presidente de la Asociación de Vecinos de San Juan de Nieva

J. F. GALÁN

Lunes, 17 de junio 2013, 11:08

Nada queda ya del San Juan de Nieva marinero, partido por la ría y unido por un barquero. Ahora son dos pueblos que solo comparten nombre y recuerdos. El Puerto se llevó por delante el principal núcleo de la parte de acá de la ría, en Castrillón, reducida a un poblado y a una hilera de casas desvencijadas atrapadas entre las vías y el Puerto. Es un pueblo venido a menos, una parroquia sin parroquia. Lo que queda de San Juan de Nieva resiste entre la playa y el antiguo pinar por un lado y el Puerto y una importante zona industrial por el otro, su principal fuente de problemas. Juan Requena es el presidente de la Asociación de Vecinos El Espartal, que aglutina a la práctica totalidad de los que aún viven allí.

-¿Cuántos vecinos viven en esta parte de San Juan de Nieva?

- 235, con una media de edad de más de 60 años. Jóvenes hay muy pocos.

-San Juan ha menguado mucho en muy poco tiempo.

-La ampliación del puerto, en los años noventa, significó la desaparición del núcleo principal, donde la iglesia. Se tiraron más de cuarenta casas, y la mayoría de los vecinos se fue a otra parte. Hay otros, los que viven en la recta donde está la estación, que todavía tienen la esperanza de que el Puerto expropie sus viviendas, que están muy degradadas, y los indemnice. Pero ya ha cogido lo que quería, que era suyo, y no parece que tenga intención de crecer más, al menos por esa parte.

-San Juan es una parroquia sin parroquia.

-La iglesia fue desacralizada hace unos seis años. Nos la limpió el clero. Un día nos enteramos de que estaban negociando con el Puerto, para vendérsela, y así fue. Tiene forma de quilla invertida y fue construida con donaciones de los marineros. Ahora es un almacén, y lo único que nos queda de su interior es una talla de la Virgen del Carmen que guardamos en la asociación.

-Habitantes, el núcleo principal, la iglesia. ¿Han perdido algo más?

-Antes había nueve bares y ahora solo quedan dos, en la recta de la estación. También hemos perdido las tiendas de alimentación, el despacho de quinielas.

-¿Qué queda?

-La estación de Renfe, la tienda de efectos navales y el poblado, donde vivimos la mayoría de los vecinos de San Juan. Fue construido por Asturiana de Zinc para sus trabajadores, pero ya quedamos muy pocos de los antiguos, no más de veinte. El resto terminaron vendiendo la casa y yéndose de aquí.

-Un poblado situado a pie de playa, de un antiguo pinar, del Puerto y de la industria.

-El problema es la polución. La de la Asturiana no nos pega mucho. El viento la lleva hacia la zona central del pinar y de las dunas y hacia Salinas. Si uno se fija, se ve. Aquí el problema es el Puerto. Últimamente se ha mejorado algo, pero queda mucho por hacer. Parece ser que el Principado y el Puerto han tomado conciencia y comienzan a hacer algo.

-¿Qué han hecho?

-Han rebajado la altura de los cúmulos de graneles, que antes superaban las vallas de protección, y mejorado el riego. Así se evita que el viento se lleve el mineral hacia nuestras casas.

-¿Y qué queda por hacer?

-Hay que tomar medidas concisas para controlar el cribado que realizan los consignatarios. Por ejemplo, para que no se haga los días de viento. Al parecer ya han dado alguna orden, pero todavía queda. Y esto no puede ser más que el primer paso. Van muy despacio, pero al menos caminan en buena dirección. Y nosotros no vamos a bajar la guardia.

-Sorprende que no haya nombrado a Chemastur.

-El Principado le ha concedido seis meses para que adopte una serie de medidas muy concretas que reducirían el nivel de sus emisiones contaminantes. Y si no las cumple, habrá que actuar.

-A día de hoy huele igual, menos o más.

-Ha mejorado notablemente. Antes era a todas horas, un olor pestilente que te irritaba la nariz, la garganta y los ojos. Ahora es de vez en cuando, cuando arranca, cinco o diez minutos, pero no es suficiente. Exigimos que se instale el medidor de continuo, dispositivo que permitiría que el Principado registrase online lo que sale por las chimeneas. La empresa dice que es muy caro, pero tendrá que ponerlo, tal y como le exige su actual licencia medioambiental, prorrogada seis meses. Lo que sí han instalado son las narices olfatométricas. Detecta olores, pero no registra, como el medidor de continuo, el nivel de cada partícula.

-¿Qué más problemas tiene San Juan de Nieva?

-Estamos olvidados por todos, por el Puerto y por el Ayuntamiento de Castrillón. Al menos la Asturiana ha cedido un local para la asociación de vecinos y nos da algo para las fiestas. Es una caseta, pero está bien, no como el que nos había dado el Ayuntamiento, que era un local de mala muerte.

-¿Aportan algo más las empresas del entorno al pueblo?

-La Asturiana también ha asfaltado el parque y mejorado la recogida de pluviales, que tal y como estaba antes generaba charcos tremendos. Habíamos pedido ambas cosas al Ayuntamiento, pero nos respondieron que no había dinero.

-Da la impresión de que las relaciones con el Ayuntamiento de Castrillón no son del todo fluidas.

-El Ayuntamiento no nos ha dado nada. No ha hecho nada, salvo una acera y el suministro de corriente para el local de la asociación. Eso y cubrir los servicios básicos, aunque tampoco todos.

-¿A qué se refiere?

-Al saneamiento. La red tiene 48 años, y desagua directamente en la ría. Cuando la marea está baja y sopla el viento, las tuberías arrastran hacia nuestras casas un olor nauseabundo. Hay que olerlo para creerlo. Por eso le pedimos al Ayuntamiento que haga algo, al menos que inste al Principado a que ponga los medios necesarios para renovar la red y conectarla al colector que conduce las fecales a la depuradora.

-¿Qué más problemas tienen los vecinos de San Juan?

-El transporte urbano. No hay línea con Salinas y Piedras Blancas, así que para ir a alguna de estas dos localidades o al centro de salud, que está en Raíces Viejo, tienes que ir primero hacia Avilés. El autobús pasa a la horas, que tampoco es demasiado. Otros problemas son internet, que solo llega un mega, y cuando llega, y la falta de alumbrado en la recta de Salinas. Hay farolas, pero casi no emiten luz. Pocos se atreven a ir por allí de noche.

-De lo que sí puede presumir San Juan es de playa.

-Siempre ha sido la playa de Avilés. Siempre ha venido mucha gente, pero solo nos dejan suciedad y problemas de tráfico. El aparcamiento, que es del Puerto, está muy mal, y la gente deja el coche en el poblado, de cualquier manera. Entonces el autobús no puede pasar y da la vuelta, dejando tirada a la gente que espera en la parada del poblado.

-También tienen un pinar, o lo que queda.

-Hace años una empresa tuvo una parada de seis meses o siete meses, obligada tras sufrir un escape que nos dio un susto tremendo, y los pinos reverdecieron. Ahora vuelven a estar secos, y crecen poco, pero sigue siendo un bonito pinar.

-La próxima semana es San Juan.

-Celebraremos el día del socio, con la entrega del bollo y el vino y actividades para los más pequeños. Las verdaderas fiestas de San Juan de Nieva son las de El Carmen, el 13 y el 14 de julio, y tendremos orquestas, monologuistas, jaimas, comidas. Aquí todavía se respira, y aunque queda mucho por hacer, ya hemos avanzado algo.

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