

Secciones
Servicios
Destacamos
Ó. CUERVO
Sábado, 13 de abril 2013, 03:46
Kike Macaggi es uno de los propietarios del circo Wonderland, que estos días, hasta el 21 de abril, ofrece en la Ería del Piles un espectáculo en el que no faltan trapecistas, malabaristas, payasos y animales. Él, presentador de la función, acróbata lesionado de la rodilla -está recuperándose- y también empresario, explica a EL COMERCIO su trabajo. «Traemos tigres de Siberia, dromedarios, avestruces, búfalos de Canadá. También malabaristas, trapecistas y payasos. Reservamos la magia para el final», apunta, no sin olvidar una representación humorística en la que varios superhéroes provocan las risas del público.
La fórmula, de momento, está resultando todo un éxito para Macaggi, cuyos padres también estaban ligados al circo. «Ellos eran acróbatas y mis tíos payasos», explica. Insiste en que «el éxito del circo depende de que traigas animales. Los niños quieren venir al circo por ellos». Una afirmación que nace fruto de una «pésima temporada» en 2012, cuando decidieron prescindir de las bestias y la recaudación, con la que dan de comer a 60 personas, se vio realmente mermada. «Estuvimos tres meses parados. Para nosotros, 2012 fue un año para olvidar», lamenta.
De todas formas, Macaggi sostiene que el circo engancha «pese a los cinco días que echamos de montaje bajo la lluvia en Gijón, o los dos días de viaje que tuvimos que hacer para venir desde Vitoria», indica. Unos inconvenientes que no le inducen en absoluto a cambiar de opinión. «Somos una gran familia», apunta. «Basta ver cómo llevamos a cabo la promoción. Desde el dueño al último empleado, todos recorremos la calle dando publicidad del espectáculo», añade.
Llegados en 1978 a España -«somos la empresa de circo más antigua de España»-, ahora con base en Valencia, el circo de Kike Macaggi también presume de cantera. «Tenemos una generación de jóvenes impresionante. De los 14 hasta los 25 años. Todos se involucran en todo», señala sonriente. Para ello, el circo cuenta con un profesor que les ayuda a mantener al día sus obligaciones educativas. «Una gran familia», insiste este profesional del más difícil todavía.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.