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ALEJANDRO CARANTOÑA acarantona@elcomercio.es
Viernes, 14 de septiembre 2012, 12:49
Ni el IVA, ni la crisis, ni las críticas pueden con Jaime Martínez, presidente de la Asociación Asturiana de Amigos de la Ópera de Oviedo y, a la sazón, presidente de la Fundación que se ocupa de organizar el ciclo lírico ovetense: ni siquiera la sombra de recortes que amenaza la programación operística puede con el chorro de entusiasmo con el que repasa el ciclo que dirige Javier Menéndez.
Así, Martínez, que anoche fue entrevistado por Juan Neira en 'La Lupa' de Canal 10, comenzó por alabar el pistoletazo de salida de la temporada, el 'Werther' de Jules Massenet que se estrenó el martes y que hoy vuelve a las tablas del teatro Campoamor: «El nivel general de la representación fue bueno; y los cantantes salieron a saludar seis veces. Hubo más que aplausos de cortesía», defendió. Tuvo elogios para la OSPA y para el director musical, Yves Abel, aunque reconoció que «quizás faltó la chispa que en otras ocasiones hemos visto». No obstante, para Martínez, que encara su primera temporada tras ser reelegido al frente de la casa en abril, lo importante en esta producción es ir más allá de «esperar un tenor en un aria» (José Bros, en este caso, en 'Pourquoi me réveiller?'), como en 'Peter Grimes', que cerró la temporada pasada y fue «un éxito general».
Era inevitable que saliera a relucir el nombre de Alfredo Kraus, el último tenor que cantó el papel de Werther en Oviedo, hace ahora veinte años. Y aprovechó Martínez este gancho para introducir el mensaje en el que insiste cada vez que puede y que recorre su discurso: «Es normal que el recuerdo de Kraus esté flotando entre todos. Pero, lamentablemente, ya no está entre nosotros. Y esta vez tenemos otro Werther, el de José Bros, que es distinto pero es todo un profesional que además le tiene un enorme cariño a Oviedo».
Es decir, Martínez apuesta por «defender» esta «línea coherente» marcada por Menéndez, que desmiente, según el presidente de la ópera, «una frase que he escuchado en ocasiones: que Wagner para Barcelona sí, pero en Oviedo no puede funcionar. Y ¿acaso no se disfrutó el 'Tristán e Isolda'?» Apostar, en fin, por una programación que combina el repertorio conocido con la «frescura», como 'Diálogos de Carmelitas' en 2008; 'Jenufa' en 2005; o el propio 'Peter Grimes' de febrero de este año. En este sentido, avisó Martínez, la polémica de este año vendrá dada casi con total seguridad por 'Agrippina', de Häendel, en diciembre, que nunca se había programado en Oviedo y que dirigirá Mariame Clément, de controvertidas ideas en anteriores visitas a la capital asturiana. «Si se hace con calidad», sentenció Martínez, «gusta». Y un consejo más: «Está muy bien escuchar a los expertos, pero más importante es que quien vaya la ópera se deje llevar».
Después de repasar los otros tres títulos de esta temporada ('Lucia di Lammermoor' en octubre; 'Turandot' en noviembre; y 'Don Carlo' en enero y febrero), comenzó el repaso a «los números» de la institución, que ya palidecían ante los recortes en las subvenciones del Ministerio de Cultura y del Gobierno del Principado pero que, este verano, se llevaron además el mazazo del recorte de Cajastur (principal patrocinador privado de la ópera) y la subida del IVA cultural.
Por un lado, Martínez agradeció a la caja los años en que ha estado apoyando a la Ópera de Oviedo, y espera que el Gobierno central «recapacite en cuanto pueda» la decisión de subir el gravamen del IVA del 8% al 21%.
Por otro, no evitó recordar que el Estado ha reducido su contribución a la ópera «hasta los 600.000 euros», esto es, «tres veces menos que lo que se brinda a la de Bilbao». Asimismo, subrayó que la ópera «paga 450.000 euros en IRPF, el triple de la cuantía que aporta el Principado. Si se suprimiera un título», advirtió, «el Principado perdería dinero y además las 130 personas que emplea la Ópera estarían un mes en paro...», advirtió.
Lo cierto es que ya la temporada pasada las estreches se dejaron sentir en la ópera, cuando 'Norma' se vio reducida a una versión semiescenificada por razones presupuestarias. Este año, se recupera la 'Lucia di Lammermoor' que se pudo ver en 2007, propiedad de la casa, por este mismo motivo, explicó Martínez, así como se ofrece 'Turandot' en versión semiescenificada. «La posibilidad de hacer un sexto título hace cuatro años, que queríamos que hubiera sido 'Ainadamar'», dijo, «quedó completamente descartada. Esta temporada aguantaremos», confió, «y el año que viene esperemos poder mantener cinco títulos». Pero no quiso perder el optimismo: por lo pronto, esta noche vuelve 'Werther' al Campoamor.
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