Borrar
Rossen Milanov, al frente de la OSPA, en el concierto de ayer en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. :: MARIO ROJAS
La OSPA echa a volar con Milanov
Cultura

La OSPA echa a volar con Milanov

El nuevo director de la sinfónica asturiana se luce en su puesta de largo oficialEl clarinete de Óscar Navarro, el otro triunfador de la noche, también recibió sonoros aplausos

RAMÓN AVELLO

Sábado, 3 de marzo 2012, 12:07

La temporada de abono de la OSPA se programó, se fijó y se publicó el pasado verano. Por eso se sabía desde hace varios meses que el quinto concierto de abono, el de ayer en el Auditorio de Oviedo, lo iba a dirigir el que entonces era uno de los candidatos mejor colocados para obtener la dirección titular de la orquesta: Rossen Milanov. Lo que no se sabía es que iba a empuñar la batuta en este concierto no como aspirante, sino como reciente y flamante director elegido. Con ello, el acto de ayer fue todo un concierto de presentación del director, ante un programa poliédrico divido en tres partes con el que hizo volar a la orquesta, y con un auditorio prácticamente lleno.

'Last round', el último round, la obra de Oswaldo Golijov con la que se abrió fuego, es una composición para cuerdas dividida en dos secciones muy contratadas. La primera, sobre un motivo de Piazzola del 'Otoño porteño' que se va intensificando, produciendo un clima muy emocional. Frente a eso, la segunda es más melancólica.

La segunda obra fue el estreno absoluto del joven compositor alicantino Oscar Navarro 'Concierto para clarinete nº 2', interpretado por José Franch-Ballester, y fue la gran sorpresa de la noche. En ella sintetiza diferentes estilos como el new age, el flamenco, las melodías románticas cinematográficas y la comedia musical. Estructura la obra en tres movimientos. Del primero, lo más característico es la concepción andalucista flamenca -con palmas de los propios instrumentistas-; del segundo, lo lento de su melodía, con grandes diálogos instrumentales; y del tercero, el ambiente Broadway con un toque de mambo. Hubo tantos aplausos que el autor, presente en el auditorio, tuvo que salir al escenario hasta tres veces a saludar. Y hasta se repitió la sección flamenca.

Pero donde realmente se pudo ver al mejor Milanov fue cuando se enfrentó a la 'Novena Sinfonía en Mi menor, del Nuevo Mundo', una de las composiciones más transitadas por la OSPA -cada tres años se suele repetir - y más conocidas por el público. Una obra que constituye pues un atractivo test para escudriñar la personalidad, las ideas y el dominio de la orquesta del nuevo director. Y se extraen algunas características obvias: le gustan los tiempos extremos. Los addagios los hacen muy lentos, pero sin que se le caigan. Los allegros los hace muy rápidos, pero sin ser precipitados. Por otra parte, presenta una 'agógica' -pequeñas oscilaciones del tiempo que no figuran en la partitura- muy juguetona, lo que crea interpretaciones vivas, con personalidad propia. También controla muy bien las masas sonoras en todas las familias, y especialmente las maderas y los metales.

En definitiva, se ve que la OSPA está en buenas manos, y una prueba de ello fue este primer concierto, interesantísimo tanto por la novedad del programa como por la expresividad de las interpretaciones. Y que acabó con todos los músicos saludando efusivamente al director. «Quiero agradecer a la orquesta este concierto tan increíble, así como su compromiso, su gran corazón y sus emociones a flor de piel. Y a los ovetenses, por este primer contacto tan caluroso que me han regalado. Haré de Oviedo mi segunda casa», dijo emocionado Milanov al acabar. También le abrazó Emilio Marcos Vallaure, el consejero de Cultura. «Estoy feliz», le dijo el director. «Se nota en la música que nos has dado», contestó Vallaure.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio La OSPA echa a volar con Milanov