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CHELO TUYA
Martes, 21 de febrero 2012, 03:39
Bienestar Social investigará el funcionamiento del Centro Materno Infantil de Oviedo. En concreto, la Unidad de Bebés, un entramado de módulos y apartamentos en los que residen varios menores de tres años de los que el Principado asume la tutela.
De hecho, lo está haciendo ya, según confirmaron responsables de la consejería al comité de empresa. La Secretaría Técnica de Bienestar Social ha abierto ya, por tanto, una investigación para conocer su funcionamiento y para diferenciar las atribuciones del personal. Todo ello tras los diferentes reportajes publicados por EL COMERCIO en los que el personal del centro denunciaba a este diario el escaso peso que tenían sus opiniones al evaluar los casos de adopción y acogimiento. Además, tal y como ayer desveló este periódico, el médico del Centro Materno presentó también una reclamación para urgir un protocolo de emergencias, después de que un bebé estuviera a punto de fallecer.
De acuerdo con la citada denuncia, el Materno Infantil sólo cuenta con servicio médico presencial de lunes a viernes y en horario de mañana. Luego son las educadoras y las auxiliares las que se hacen cargo de los bebés. El problema estriba en que esta última categoría profesional tiene prohibida por convenio cualquier intervención médica, situación que el médico del centro, Arturo Pazos, denominó «sin sentido. La persona que se va a pasar toda la noche con los bebés está maniatada. Eso no puede seguir así».
Pazos oficializó su exigencia de un protocolo de urgencias el pasado viernes, después de que un bebé «estuviera a punto de morir. Si no llega a ser por la educadora, que era veterana, y su rapidez de reflejos, el pequeño habría muerto. Llegó al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en parada cardiorespiratoria».
Advertencia al Sespa
Además de investigar el funcionamiento de las instalaciones y la falta de un protocolo de urgencias, Bienestar Social tiene previsto reunirse con el Servicio de Salud del Principado (Sespa) para advertirle que el Materno «no es un centro sanitario», según explicaron fuentes oficiales al comité de empresa. Es decir, que los bebés que pasan por alguna urgencia hospitalaria «no pueden ser dados de alta antes de su total recuperación, ya que no vuelven a un dispositivo con servicio médico de urgencias, sino que vuelven a su casa». Según explicó la presidenta del comité, Belén Quiroga, «es como si volvieran a su casa. Una casa en la que hay cuarenta bebés, pero la suya, al fin y al cabo, por lo que no pueden volver, por ejemplo, con sonda».
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