Borrar
Urgente Juan Luis Guerra actuará en Gijón este verano
El maestro Corrado Rovaris, batuta en mano, se prepara para 'Peter Grimes'. :: JESÚS DÍAZ
«La ópera no es solo un viaje intelectual, también es físico»
Cultura

«La ópera no es solo un viaje intelectual, también es físico»

Desde ayer, el maestro italiano, titular de la Opera Company of Philadelphia, ensaya en el Campoamor con la OSPA para 'Peter Grimes'Corrado Rovaris Director de orquesta

ALEJANDRO CARANTOÑA

Martes, 24 de enero 2012, 10:18

Los oricios le han gustado, aunque le han sentado mal: como buen italiano, no se resiste a aprovechar los múltiples viajes a los que le obliga su profesión para probar manjares de allí a donde va. No se le ha borrado ni un ápice de su acento, e intercala palabras de su lengua materna en el inglés, a pesar de que llevasiete años al frente de la Opera Company of Philadelphia, en los Estados Unidos que le gustan para trabajar pero, «aparte de los filetes», no para comer.

Su nuevo reto es dirigir a la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, desde este domingo, en 'Peter Grimes', la última ópera de la temporada en Oviedo. Desde ayer ya está con la OSPA al completo en el foso del Teatro Campoamor, dando los últimos pespuntes a la mayor producción de las cinco que se han representado esta temporada.

-L a partitura de Benjamin Britten es muy concienzuda, además de original en la estructura. ¿Cómo afronta la dirección de 'Peter Grimes'?

-No deja nada al azar. Es una partitura muy poderosa y muy puntillosa: está muy claro dónde deja libertad y dónde no, dónde quiere que las cosas sean tal y como él las concibió.

-¿Por ejemplo?

-Al principio del sexto interludio, por ejemplo -señala la partitura que tiene sobre la mesa de su camerino-, hay un rubato, un cambio de velocidad que no se suele escribir así de explícito, se deja más al criterio del director: Britten, sin embargo, marca exactamente cada nota en una aceleración transcrita. Si momentos como ese se interpretan diferente, no suena como debería.

-En 'Peter Grimes', Britten reconoce haber puesto especial atención al texto del libreto. Y además, se enfrentan al reto de que los cambios de escenografía se hacen con el telón bajado, y durante los interludios. ¿Cómo es el trabajo conjunto con todos esos elementos?

-Trabajar con David (Alden, el director de escena) lo facilita mucho. Porque él ayuda a entender la escenografía, y existe una especie de magia, de química con la ópera.

-El coro también es enorme, y el equipo técnico: en la función, quien manda sobre todo ello es usted. ¿Cómo lo lleva?

-Todos los cantantes principales ya conocen esta producción. Y todos, igual que el resto del equipo que ya ha hecho esto muchas más veces, se lo toman con una actitud estupenda para convertir la preparación en un trabajo nada rutinario, en el peor sentido de la expresión. Su compromiso ayuda a reparar en los detalles y a que el reloj funcione bien.

-¿Qué me dice del coro? Tienen un peso enorme.

-Esta ópera bebe mucho de la cultura inglesa, en la que se canta desde pequeño y hay una cultura de coro muy arraigada, desde la misma infancia. Además, el coro se va convirtiendo en una colectividad uniforme (el pueblo que se enfrenta a Grimes) que funciona como una sola masa. Tienen una gran responsabilidad.

-Habla de sentimientos, de elementos narrativos embebidos en la música. ¿Cómo lo transmite a la orquesta y al público?

-En efecto, es el lenguaje de Britten, es su forma de escribir y eso complica el trabajo del músico. No obstante, se hace muy evidente hacia dónde quiere ir. Es decir, para el público, el viaje que se le propone está claro; para el músico, también, al tiempo que es consciente de las dificultades que encierra. Es todo un reto. Y es maravilloso, por este motivo, que la orquesta pueda saber dónde están las dificultades con facilidad, por paradójico que parezca. Mérito de Britten. Y de la OSPA, que lo está haciendo genial.

-¿Cuál le parece el mayor logro de Britten?

-Que el antagonista de la ópera sea el coro, y no un solo personaje, y las descripciones. Son fabulosas.

-¿Le quita el sueño este oficio?

-Es difícil no involucrarse personalmente. 'Peter Grimes', como toda ópera, no se queda en el viaje intelectual, sino físico. Al terminar, es como si te hubieran dado un puñetazo. Ese compromiso es inherente a la vida del artista.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio «La ópera no es solo un viaje intelectual, también es físico»