

Secciones
Servicios
Destacamos
GUILLERMO F. BUERGO
Jueves, 17 de noviembre 2011, 03:42
Casi cinco años le duró la tranquilidad a los pastores de la sierra del Cuera desde que, el martes 13 de febrero de 2007, la guardería del Principado y los expertos contratados por Tragsa abatieran el último de los 17 lobos que colonizaban aquel territorio. Y es que el pasado sábado, hacia las seis de la tarde, el joven pastor de Porrúa, Ángel Romano Mier, que ayudaba a su padre a controlar las ovejas en La Tornería, se tropezó «con una pareja de lobos adultos, en la pista que sube al repetidor de televisión, y uno de ellos ni siquiera se espantó», según explicaba ayer Félix Romano Sánchez, ganadero porruano y padre del zagal. Como primera medida «bajamos inmediatamente para Porrúa el rebaño completo de 200 ovejas que teníamos en la peña».
La presencia del lobo en las primeras estribaciones de la vertiente norte del Cuera no fue una sorpresa para Félix Romano porque «desde finales de septiembre y durante el mes de octubre ya encontré 14 ovejas muertas y pensaba que podía haber sido cosa de perros asilvestrados». Pero la voz de alarma ya corría por el espacio con comentarios de otros pastores de San Roque del Acebal y Parres que denunciaban «haber perdido en esas mismas fechas ovejas y cabras» por ataques del cánido.
En la noche del pasado martes, cuando el rumor ya era una evidencia, los pastores y ganaderos del concejo de Llanes se reunieron en Posada. Los presidentes de las juntas ganaderas llaniscas apostaban por mantener la calma pero saltó la sorpresa. La alcaldesa de Peñamellera Alta, Rosa Domínguez de Posada, cuyo municipio aporta una elevada cantidad de territorio a la sierra del Cuera, había obtenido «la autorización para una primera batida contra el lobo» que se va a celebrar mañana, según adelantó en la reunión el concejal peñamellerano José Antonio Roque. Pero las quejas iniciales habrían partido de pastores de Llanes «cansados de ver cómo nuestro concejal de Ganadería y el Ayuntamiento no hacen nada».
Los pastores tienen «la absoluta certeza» de que los dos lobos avistados en el Cuera «fueron soltados de forma deliberada en el concejo de Llanes». ¿Por qué piensan eso? «La entrada más lógica de los lobos sería desde los Picos de Europa, por la zona del alto de Ortiguero, al sur del Cuera. Y en ese caso empezarían a matar ovejas y cabras en el concejo de Cabrales y en la parte alta del Cuera, mientras que la pareja avistada empezó a matar casi a la orilla del mar. Aunque eso lo puede contar mejor el que los soltó». Así se explicaba ayer Ángel Fernández Muñiz, veterano pastor de La Borbolla.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.