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Maqueta con el desarrollo urbanístico del plan de vías donde se observa el cajón, a partir de Príncipe de Asturias, con el que se enterrarán las líneas F4 y F5 de Feve. :: E. C.
Diez años como mínimo para ejecutar el plan de vías
GIJÓN

Diez años como mínimo para ejecutar el plan de vías

Ayuntamiento y operadores ferroviarios estiman que será necesaria una década para completar su desarrollo urbanístico

PPLL

Domingo, 3 de abril 2011, 17:55

Diez años como mínimo. Ese es el horizonte temporal con el que trabajan Ayuntamiento y operadores ferrovarios para completar el desarrollo urbanístico del plan de vías. Una previsión que, para cumplirse, requiere de un escenario económico normalizado en el que la sociedad Gijón al Norte pueda obtener las plusvalías inmobiliarias que necesita para sufragar los 310 millones de euros que cuesta la magna operación ferroviaria entre Moreda y El Humedal.

El anteproyecto con el que el arquitecto Jerónimo Junquera ganó el concurso internacional de Gijón al Norte en 2006 incluía un calendario de obras que pronto se vio que era irrealizable. Dicho calendario fijaba el inicio de los trabajos de urbanización en 2007 y la culminación del nuevo barrio surgido del soterramiento ferroviario en 2014, en un momento en que la crisis económica ni se atisbaba. El equipo de Junquera aprendió la lección y en el plan especial para la ordenación del ámbito, aprobado en agosto de 2008, sustituyó plazos concretos por una pauta genérica para abordar las tareas de urbanización. Ahora, en el mejor de los casos, se estima que se podrá empezará a vender suelo en 2012 ó 2013. La hoja de ruta del plan de vías está trazada. Por lo menos, la de sus actuaciones más cercanas en el tiempo. Con la estación provisional de Sanz Crespo funcionando ya a pleno rendimiento y la entrada en servicio de los apartaderos de trenes en La Calzada y Tremañes, el próximo hito será la eliminación física de la barrera ferroviaria entre Moreda y El Humedal. Gijón al Norte adjudicará el martes las obras de desmantelamiento de las instalaciones ferroviarias y las viejas estaciones de los años 90.

La supresión de la barrera costará 8,2 millones de euros y se dividirá en dos fases, dejando únicamente para los primeros meses de 2012 el desmontaje del edificio de la estación de El Humedal. De esta forma se quiere ganar tiempo para que Feve traslade todos sus servicios de El Humedal a las dependencias de los actuales juzgados de Poniente.

La retirada de casi ocho kilómetros de vías y la demolición del complejo de la estación Jovellanos empezarán en mayo. En el marco de esos trabajos se habilitará también, a partir del mes de junio, un nuevo paso peatonal que unirá los barrios de Laviada y Poniente, entre las calles Sanz Crespo y Dionisio Fernández-Nespral Aza. Será una vía perfectamente asfaltada e iluminada de 76 metros de longitud que recuperará el trazado del antiguo paso a nivel que comunicaba la estación del Norte con la carretera Vizcaína. Con la nueva calle ya se empezará a visualizar el magno cambio urbanístico que traerá consigo para la zona el plan de vías. Al menos, eso promete el Ayuntamiento.

La supresión de la barrera ferroviaria dejará a la vuelta de un año un enorme solar de 168.808 metros cuadrados (el equivalente a 23 campos de fútbol) junto al centro urbano. Un ámbito donde se prevé la construcción de unas 1.400 viviendas, con una edificabilidad concentrada en buena parte en torres de una talla media de 23 plantas. La estructura de propiedad de la parte pública del plan de vías se reparte de la siguiente forma: 57.399 metros cuadrados corresponden a Feve; 64.322, a Adif, y 45.126, al Ayuntamiento de Gijón. La parte privada suma otros 1.961 metros cuadrados y se corresponde con el espacio reservado por el Grupo Masaveu para equipamiento hotelero de cinco estrellas.

A esa superficie (los 168.808 metros) hay que añadir otros 39.676 metros cuadrados que forman parte de la ampliación del plan especial de la zona ferroviaria y extenderán la operación entre la actual pasarela que une el Polígono con Moreda y el límite con la avenida del Príncipe de Asturias. El problema de esos terrenos añadidos, en el que se prevé la construcción de otras 200 viviendas (el 40% con algún tipo de protección), es que discurren por él por tres líneas ferroviarias, una de Renfe y dos de Feve, que deben seguir prestando servicio para no ocasionar trastornos.

Venta de solares en 2013

La sociedad Gijón al Norte, a través de su director general, ha asegurado que estará en condiciones de empezar a vender el suelo liberado de la barrera ferroviaria en un plazo de año y medio. Como paso previo a la comercialización en lotes de los solares, es preciso que el conjunto de los terrenos del plan de vías queden desafectados como dominio público ferroviario y que su titularidad pase a manos de la sociedad gestora.

Mientras Gijón al Norte no pueda financiar sus obras con las plusvalías inmobiliarias generadas en ese ámbito, el único recurso que le quedará serán ampliaciones del crédito de 36 millones de euros que tiene suscrito con cinco entidades bancarias. Pero el margen de endeudamiento que tiene la sociedad en las que están representados Ayuntamiento, Principado, Fomento y los operadores ferroviarios a día de hoy es una incógnita. Sólo se sabe que el Gobierno central quiere aplicar el mismo criterio para todas las sociedades de integraciones ferroviarias con operaciones de soterramiento en marcha como la de Gijón. De hecho, Fomento está elaborando desde hace meses un estudio con objeto de determinar diversas fuentes de financiación alternativas a los recursos que estas sociedades deben obtener por la venta de suelos.

Las administraciones implicadas en el desarrollo de la operación ferroviaria gijonesa están cerrando todavía el presupuesto del proyecto constructivo de la estación intermodal, presentado en dibujos y maquetas en la exposición de la Colegiata de San Juan Bautista. Al proyecto sólo le falta por ajustar económica y técnicamente la parte de la superestructura ferroviaria (las vías y sus instalaciones de seguridad, comunicación y electrificación).

No obstante, se está haciendo un esfuerzo para que los costes no se disparen respecto a la previsiones contenidas en el estudio económico-financiero del plan especial, que se dio a conocer a principios de 2008. Ese estudio cifra en 65,9 millones de euros la inversión necesaria para acometer las obras de arquitectura de la estación y la cubierta paseable de 30.000 metros cuadrados (incluyendo la estación de autobuses con 35 dársenas que tiene que asumir íntegramente el Principado, con 13,7 millones).

Lo que más encarecerá ese proyecto es la complejidad de la obra subterránea, porque las cimentaciones tendrán que hacerse con un muro corrido a 40 metros de profundidad para sortear la presencia de aguas freáticas.

Urbanización en tres fases

La futura urbanización del suelo liberado de instalaciones ferroviarias carece también a día de hoy de fecha de inicio. El documento del plan de vías, no obstante, sí establece una división básica de los trabajos en tres fases. En la primera etapa se ejecutarían las obras de urbanización de la zona de El Humedal, adecuando la red viaria de su entorno con sus aceras, zonas verdes y peatonales, carril bici y sus servicios urbanos.

También en ese primer estadio se acometerían las obras del desvío de los dos colectores que actualmente atraviesan Sanz Crespo en las proximidades de Carlos Marx, para permitir la ejecución de la estación intermodal de Moreda. Esta fase se estima que tendría una duración de cuatro meses y un presupuesto de 6,8 millones de euros.

La segunda fase se pondría en marcha con la demolición del paso elevado de Carlos Marx y la ejecución de las obras de urbanización del frente de la estación intermodal. La red viaria se completaría con dos nuevas rotondas en Sanz Crespo y la avenida de Juan Carlos I y todas sus zonas verdes, peatonales y ciclistas. En esta etapa intermedia se pondrán también a disposición municipal los suelos de cesión correspondientes a los equipamientos cuyo destino determinará el Ayuntamiento mediante un proyecto específico. Los redactores del plan de vías estiman que esta fase tendría una duración de tres meses y un presupuesto de 4,1 millones de euros.

Cinco años para la definitiva

La construcción de la estación que agrupará trenes y autobuses en Moreda, según el diseño presentado en las maquetas expuestas en la Colegiata, se estima que tardará entre cuatro y cinco años por su complejidad técnica. Las rampas de subida y bajada de la cubierta tendrán una pendiente máxima del 6% para garantizar la accesibilidad de personas con discapacidad física. Sus ondulaciones abrirán grandes lucernarios que permitirán dotar al conjunto de la estación intermodal de luz natural y ventilación.

Una vez terminada la estación intermodal, su cubierta y sus ámbitos de borde, se haría entrega al Ayuntamiento de los espacios libres de uso público y titularidad municipal situados sobre dicha cubierta transitable.

Con la puesta en servicio de la terminal semisoterrada y el levantamiento de las vías de la estación provisional de Sanz Crespo, se procedería en última instancia a la urbanización de los terrenos hasta entonces ocupados por ella. En el transcurso de esa operación se enrasará Sanz Crespo con el solar del aparcamiento de la avenida de Portugal para elevar su cota. La duración estimada de esta fase es de dos meses y el presupuesto de 2,7 millones.

El equipo de Jerónimo Junquera, para curarse en salud, especifica que todas las fases anteriormente enunciadas tienen relación directa con las obras de soterramiento ferroviario y quedarían condicionadas por ellas en su ejecución. Sobre todo la última.

Respecto a las actuaciones estrictamente ferroviarias, la primera obra que parece que se abordará será el soterramiento de las líneas de Renfe cercanías y de Feve (Gijón-Cudillero y Gijón-Laviana) desde el paso elevado del Príncipe de Asturias hasta el pozo de extracción de la tuneladora del metrotrén (frente al Museo del Ferrocarril).

Los tendidos de Renfe empezarán a deprimirse pasando la piscina de Moreda y el río Pilón con una trinchera excavada a cielo abierto unos 600 metros antes de adentrarse a su correspondiente nivel subterráneo en la futura estación intermodal de Moreda. El paso peatonal sobre las vías de ancho ibérico se garantizará con una pasarela de 20 metros de ancho.

El soterramiento de las líneas F4 y F5 de Feve, en cambio, se acometerá a través de un cajón empujado con una técnica similar a la utilizada para construir el paso subterráneo que comunica La Calzada con Tremañes.

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