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Cine Goya rehabilitado de Luarca.
Por la senda del desastre

Por la senda del desastre

M. F. ANTUÑA

Miércoles, 8 de octubre 2014, 00:24

Los caminos del olvido y el abandono se ensanchan y enfangan en tiempos de crisis. Lo que un buen día fueron proyectos estrella con presupuestos millonarios se topan con una realidad sin fondos y, lo que es peor, muchas veces sin ideas, que sepa gestionar para ellos un futuro mejor. El proyecto Open Lands, en el que se hace ya tres años se embarcó Alnorte, la Semana Nacional de Arte Contemporáneo de EL COMERCIO, busca rescatar de ese olvido esos continentes sin contenidos, esos lugares que han sucumbido a la economía y la desidia.

Si en años pasados Open Lands, de la mano de la artista Cristina Ferrández, viajó a la cuenca minera y al área central, ayer fue el turno del occidente. Pravia y Salas fueron el destino para una docena de artistas, como Santi Lara, Tadanori Yamaguchi, Chus Cortina, Anxel Nava o David Herguedas, entre otros.

En esta ruta por proyectos sin aparente final feliz, la Azucarera de Pravia todavía ocupa una situación de privilegio. No está todo perdido. De hecho, desde el Ayuntamiento de Pravia, que preside Antonio de Luis Solar, se continúa confiando en que se conseguirán los 900.000 euros necesarios para finalizar las obras.

El imponente edificio de esa vieja azucarera que apenas funcionó tres años -de 1900 a 1903- presenta un aspecto exterior prácticamente impecable. Se ha restaurado su fachada y renovado su cubierta y luce en plenitud sus 5.000 metros cuadrados construidos. Los útiles, que son 4.000, son harina de otro costal, o más bien remolacha de otra cosecha. El inmenso atrio de entrada y distribución del edificio de usos múltiples está hoy vacío. Hasta hace un mes hubo obras, pero ahora se está a la espera de que el Principado aporte fondos para continuar con un proyecto que ha liderado el Ayuntamiento pero que requiere de euros de otras administraciones por cuanto acogerá servicios de estas. Y es que la Azucarera tiene en su parte alta un espacio dedicado para la cultura, pero más abajo se instalarán los juzgados, también dependencias de diferentes consejerías, un centro de empresas... «El 60% de la obra está hecha», revela el alcalde de Pravia, que acompañó a la comitiva de AlNorte en su visita.

Una vez que continúen los trabajos no está muy claro cuáles serán los contenidos de los espacios dedicados a la cultura. Los artistas, críticos y gestores culturales participantes en AlNorte cuestionaban el hecho de que en numerosas ocasiones se deje un hueco para la cultura sin saber cuál deberá ser su misión, su porqué, su razón de estar y ser, y eso da lugar a que no estén preparados para acoger según qué actividades. En la Azucarera de Pravia, sin ir más lejos, y a primera vista, faltan paredes en las que exponer.

Claro que el espacio en obras se transformó ayer en el espacio ideal para el arte, a través de la performance que protagonizó el artista Daniel Franco. Descalzo y sin miedo, ejecutó una danza hermosa basada en 'La escritura del desastre' de Maurice Blanchot. «No hay porvenir para el desastre», repitió una y mil veces el joven artista como un mantra.

La Azucarera sigue esperando tiempos mejores. Hay proyectos que están ahí sin más pero que nunca han llegado a ser lo que de ellos se esperaba. Eso sucede en Salas. Allí, junto a unas naves municipales, tres portones metálicos anuncian a grandes letras que imitan un grafiti, el ECJ, o sea, Espacio de Creación Joven. Se ubica en una de esas naves municipales, que en 2009 se quiso transormar en un espacio en el que los jóvenes del municipio pudieran hacer eso: crear. En todos los ámbitos: el audiovisual, el teatral, el músical... Se quería seguir el ejemplo de Extremadura para habilitar espacios de ocio alternativo para los jóvenes.

El local está en funcionamiento, pero no se ha usado para su fin primigenio. Hoy en día cualquier asociación, entidad o colegio que lo solicita puede emplearlo para sus funciones, e incluso el Circuito de Teatro Profesional del Principado pasa por allí, pero no es un centro de creación para jóvenes.

Los bailes de salón y los festivales de fin de curso se han adueñado del espacio que gestiona el Ayuntamiento de Salas. Mal, bien o regular, funciona. No pasa lo mismo en Luarca, que acoge un Museo del Cine en el antigua sala Goya cuyas obras finalizaron hace ya un par de años pero que aún no ha abierto sus puertas. Explica Cristina Ferrández que hace falta un millón de euros más para equipar el interior del rehabilitado edificio que debe rendir tributo a la figura del ilustre director artístico Gil Parrondo. Tiene además otros problemas añadidos, como la inexistencia de una salida de emergencia que está pendiente de poder ocupar un solar aledaño.

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