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LUISMI CÁMARA
Miércoles, 29 de octubre 2014, 00:17
El tema de debate, para el comienzo de las cuartas jornadas del Futuro en Español -organizadas por Vocento y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF)- era tan atractivo como abierto: 'El periodismo en español en Estados Unidos', con tres ponentes con conocimientos, experiencia y formación más que sobrada para opinar y valorar con criterio la situación actual de los medios hispanos en el gigante americano. Así comenzó la mesa redonda que protagonizaron María Arce, directora de Noticias Digitales en Univisión; Michael Cowan, asesor en comunicaciones estratégicas, exproductor de televisión en la NBC y antiguo profesor de la Columbia University; y Mercedes Gallego, corresponsal de Vocento en EE UU, y que estuvo moderada por Benjamín Lana, director editorial de Medios Regionales y Revistas de Vocento. Sin embargo, acabó derivando hacia la importancia de lo hispano dentro de la sociedad y la política estadounidense y la necesidad del bilingüismo como herramienta laboral.
Gallego decidió empezar por el Génesis. «Al principio existía el verbo», leyó, para luego aclarar que la palabra «es la herramienta más poderosa del ser humano». Por eso, consideró que el lenguaje es «la responsabilidad más grande con la que cuentan los periodistas». La corresponsal de Vocento hizo balance de su larga carrera al otro lado del Atlántico como base para analizar las diferencias entre los hispanohablantes de España y de América Latina. Pese a que nuestro país se cree en ocasiones «dueño del idioma», señaló, «hay más nexos en común entre los otros estados hispanohablantes».
Con esto quiso abrir una cuestión importante en los medios hispanos en EE UU: las variedades de la misma lengua según la nacionalidad y la necesidad de valorar como algo tan importante como el idioma las relaciones humanas, que deben servir como bases fundamentales para entender un negocio dirigido a «una población de 50 millones de hispanos de los que sólo 30 hablan español» y de los que muchos consideran casi como un estigma ser tratados como tales.
Arce también hizo hincapié en esta afirmación, y explicó que, hasta hace sólo unos años, «ser hispano era sinónimo de inmigrante ilegal» y, por ello, para una parte de esta población era importante alejarse de este calificativo. Centrada ya en el negocio periodístico, la directora de Noticias Digitales de Univisión explicó que el tema de la inmigración era incuestionable como referencia informativa y debía ser tratado todos los días con profusión. Además, desveló la necesidad de intentar informar para todos los hispanos. «Hay muchas nacionalidades y muchas problemáticas muy distintas, más allá de las cosas que nos unen. El lazo con los países de origen es muy fuerte y a los hispanos les interesa qué ha pasado en esos lugares», contó Arce.
Ahora bien, el objetivo, una vez captados a los inmigrantes llegados a Estados Unidos, era atraer la atención de los hispanos de segunda generación, aquellos a los que llamó 'la generación Ñ'. «Son ciudadanos que utilizan el español en casa, pero fuera de ella son un americano más. Son los 'americaños', los 'estadouñidenses'. Son Eduardo en casa y Eddie fuera de ella», aclaró, para añadir que son «jóvenes que navegan entre esas dos culturas: son gringos en el país de sus padres y no son tratados como estadounidenses en el país en el que nacieron». Y, en este entorno, Arce reveló que «los periodistas intentamos estar en medio».
Cowan, por su parte, incidió en la importancia de la población latina -«que se ha duplicado desde 1990 y que es la etnia más joven»-, y consideró que «existen oportunidades para medios en español porque hay interés en mantener los lazos con los países de origen». Ahora bien, el asesor se hacía dos preguntas de difícil respuesta: «¿Cómo seleccionar los temas para un público hispano? ¿Cómo conectar con una comunidad que crece y que tiene mucha vitalidad?». Gallego, Cowan y Arce coincidieron en reseñar que la población hispana es tenida en cuenta. «Los americanos son pragmáticos y ven que les interesa. Tienen una sensibilidad común, que tiende a ser demócrata, y los republicanos afirman que no recuperarán la Casa Blanca hasta que no se ganen a los hispanos», cerró Gallego.
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