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Jesús González
Viernes, 30 de enero 2015, 00:44
El Plan de Mejora de la Calidad del Aire que el Gobierno de Asturias ha puesto en marcha en la comarca por los elevados niveles de contaminación existentes, prevé la puesta en marcha «a partir del mes de febrero» de un protocolo ante condiciones atmosféricas adversas que puedan generar hasta tres niveles de alerta a las que se asociarán diversas medidas preventivas de actuación.
Dicho protocolo plantea soluciones para la reducción puntual de emisiones, como la disminución de la actividad industrial o portuaria, la «contención de la circulación de vehículos» o el regado de vías, entre otros aspectos.
La consejera de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Belén Fernández, explicó que dicho protocolo prevé tres niveles de actuación -aviso, prealerta y alerta-, que dependerán de las condiciones atmosféricas y que prevén distintas medidas para la prevención de la concentración de contaminantes.
«El protocolo se prevé para reducir las emisiones en situaciones de mala dispersión, cuando las capas bajas de la atmósfera se inmovilizan y crece la concentración de contaminantes», indicó la consejera momentos antes de la constitución del comité de seguimiento del Plan de Mejora de la Calidad Ambiental.
La aplicación de dicho protocolo será por el momento «voluntaria» por parte de las empresas y entidades implicadas, aunque a partir del segundo semestre de este año se prevé la implantación de unas normas definitivas que ya serán de obligado cumplimiento. La razón por la que se adopta esa medida de forma provisional y voluntaria, indicó la consejera, está en que aún no se ha cerrado el proceso de «modelización de las emisiones de partículas» en suspensión. Esto es: la determinación del modo en que los microscópicos y nocivos polvos contaminantes llegan a la atmósfera y se concentran en los distintos puntos de la comarca afectados por el Plan de Mejora de la Calidad del Aire en el entorno de Avilés.
La consejera, que compareció ayer acompañada del presidente de la Autoridad Portuaria, Santiago Rodríguez Vega, y del director general de Calidad Ambiental, Manuel Gutiérrez, aprovechó la constitución del comité de seguimiento del plan para hacer de las medidas desarrolladas hasta ahora. Entre ellas, señaló las inversiones realizadas en diversos puntos, especialmente en el puerto, o el trabajo desarrollado en la «identificación de actividades potencialmente contaminantes».
Autorizaciones
Esa labor permitió la localización de 17 actividades de las que «once ya cuentan con la correspondiente autorización» y otras cinco, «de menor impacto», están en trámites de obtenerla. La última, «es un punto prácticamente sin actividad que no cuenta con la autorización», apuntó Fernández.
Rodríguez Vega, por su parte, abundó en las actuaciones seguidas en el Puerto en los dos últimos años, con inversiones que suman 2,2 millones de euros a los que se sumarán otros dos millones en los cuatro próximos años. «Pero no solo ha habido inversiones, sino también se ha actuado con los operadores para mejorar sus inversiones de modo que este puerto, fundamentalmente granelero, reduzca sus emisiones hasta unos niveles tolerables y razonables», indicó.
Todas esas medidas, así como los resultados de las mediciones realizadas en las estaciones de control de la contaminación atmosférica, permitieron ayer a la consejera afirmar que «la calidad del aire en Avilés es buena».
Fernández salía al paso así del «alarmismo» que, según considera, practicarían «algunos colectivos críticos con los controles» realizados por la Administración autonómica.
Microambiente
«La calidad del aire, con carácter general, es buena en Avilés y su entorno», recalcó antes de reconocer que «tenemos un 'microambiente' identificado en el entorno de la estación del matadero, donde un contaminante concreto, las partículas de diámetro inferior a 10 micras, superan los límites legales», señaló. Así pues, se trataría de «un problema concreto, identificado y acotado en un ámbito específico, fuera de lo que es el grueso del entorno urbano de Avilés y de Salinas», añadió.
La consejera rechazaba así las lecturas facilitadas por grupos proteccionistas que alertan del incremento de la contaminación en diversos puntos de la ciudad, como el entorno de El Quirinal, y la superación a lo largo del año en jornadas puntuales de los niveles máximos de otro tipo de contaminantes diferentes a las partículas en suspensión.
«Nuestros equipos», señaló la consejera «están homologados y calibrados perfectamente y no hay efecto corrector que aplicar» en alusión a las acusaciones de los ecologistas, que hablan de «cocinado de los datos» y la no validación para las estadísticas de los días con mayores niveles de contaminación.
Además, la consejera recordó la diferencia de utilizar como referencia para aludir a los niveles de contaminación los máximos aconsejados por la Organización Mundial de la Salud en vez de los establecidos por la legislación vigente. «Las recomendaciones de la OMS son un ideal hacia el que hay que ir, pero la referencia que hay que cumplir es la normativa común en toda la Unión Europea, y que tiene también en cuenta cuestiones como la competitividad económica o el riesgo de deslocalizaciones», señaló.
Para Fernández, ceñirse a las recomendaciones de la OMS, apuntó la consejera, «es como pretender acabar con los accidentes de tráfico prohibiendo los coches». Aún así, no renunció a que «se avance en esa línea» de reducción de las emisiones contaminantes y acercarlas a las cifras recomendadas por la Organización Mundial de la Salud en Asturias.
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