Secciones
Servicios
Destacamos
PEPE G.-PUMARINO
CANDÁS.
Martes, 20 de febrero 2018, 00:12
Medio kilómetro. Es la distancia que hay entre El Empalme y el viaducto de Veriña en la AS-19 (Avilés-Gijón). Pero en este tramo la circulación de vehículos se hace cada día más imposible. Tiene baches que los conductores califican de «auténticos pozos» y la suciedad se acumula en un pavimento utilizado cientos de camiones cargados con carbones de El Musel con destino a la térmica de Aboño y la siderúrgica de Arcelor. Esto, unido al tráfico habitual procedente del concejo de Carreño, hace que este punto kilométrico se convierta a diario en un «infierno» para los cerca de 10.000 usuarios que tienen que utilizar esta carretera. Es una cifra nada baladí si se tiene en cuenta que la mayoría de los conductores se desplaza por ella para acudir a su centro de trabajo y a los hospitales. Por eso, desde hace años, tanto las entidades vecinales como los partidos políticos como Somos Carreño vienen reclamando que se tomen medidas con el caos circulatorio en este tramo.
Las primeras quejas vinieron a causa de las largas retenciones. Ahora, por el estado del firme. Y es que en tan solo quinientos metros los socavones obligan a hacer cambios en la conducción para evitarlos, poniendo en serio riesgo la circulación del tráfico rodado. Además, faltan marcas viales en horizontal, por lo que los usuarios no tienen referencias del ancho de la calzada, lo que también supone un peligro.
A estos problemas se unen los que tiene que padecer los residentes en las parroquias de Pervera, Guimarán y El Valle, ante la falta de una señalización adecuada que regule el acceso a esta zona del concejo.
Por todo lo expuesto anteriormente, la Asociación Vecinal de Candás tilda el estado de la AS-19 de «vergonzosa». Su presidente, Luis Fernández, advierte de que «lo peor de este asunto es que el proyecto de desdoble de la calzada entre Puente Seco y El Empalme tardará años». Ello supone que, «de no acometer la reparación de este tramo, el deterioro será aún mayor incrementando más el riesgo para el tráfico rodado».
El portavoz vecinal manifestó que «este trayecto se enmarca dentro de el proyecto de los nuevos accesos a El Musel con el desdoble de la AS-I9, ahora GJ-10, desde La Lloreda hasta El Empalme. Pero ahora salió a contratación solo la obra de la primera fase; esto es Lloreda -Veriña. La segunda fase entre Veriña y El Empalme, por cuestiones económicas, no se ha sacado a licitación ni tampoco existen previsiones para ello». Por eso, dada la planificación de este desdoble, «se hace más necesario y urgente, si cabe, la reparación de un tramo de carretera que solo es de unos metros sin que ello suponga un gran desembolso».
Somos declaró hace unos días que solicitará al ministerio que mientras no se ejecute ese proyecto aún pendiente lleve a cabo algún tipo de acondicionamiento.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.