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NATALIA REIGADAS
Jueves, 31 de octubre 2013, 16:06
La serie Juego de Tronos ha cosechado audiencias millonarias y ostenta el récord de descargas en internet. El autor de los libros, George R. R.Martín, ha logrado que sus seguidores odien y amen a los Stark o los Lannister y se sepan de carrerilla los nombres de cada miembro del clan. Lo que quizás no todos conozcan es que por este éxito mundial corre sangre española, la de la actriz Natalia Tena, que mañana cumple 29 años y que acaba de recibir el premio Extremeña 2013 que entrega el diario HOY.
Tena interpreta a Osha, una salvaje que acaba viviendo en Invernalia y protege a los hijos menores de los Stark, la familia protagonista de Juego de Tronos. Aunque ella nació en Londres, sus padres son españoles. Su nombre completo es Natalia Gastiain Tena porque su padre es vasco y su madre extremeña. «Cuando era pequeña, en el pueblo de mi madre (Hornachos, en Badajoz) me llamaban guiri porque no pronunciaba bien la erre. Cuando estoy en España me siento muy inglesa, pero cuando estoy allí me siento muy española. De niña», cuenta, «me sentía dividida, pero ahora soy un camaleón. En cada sitio puedo ser una cosa».
El rostro de Tena ya era muy conocido antes de la serie gracias a las películas de Harry Potter. Participó en cuatro entregas como la bruja Nymphadora Tonks, un personaje que la lanzó al estrellato, especialmente entre los más jóvenes. Ambos papeles, alcanzados por casualidad, sirvieron de empujón a una fructífera carrera.
A Natalia la descubrieron en su colegio, el Bedales School, cuando buscaban una alumna para la película Un niño grande, con Hugh Grant. «Estaba en el lugar adecuado el día adecuado. Una suerte». Entonces tenía 18 años y la imprevista experiencia en el filme la acabó convirtiendo en actriz. La gran oportunidad llegó cinco años después cuando su agente la llamó para un casting en el que debía interpretar a una bruja joven. «Yo había visto los carteles de Harry Potter por la ciudad, pero no había leído los libros ni visto las primeras películas. Fui a la audición sin saber nada». Su desconocimiento sobre el niño mago, sin embargo, jugó a su favor y conquistó el papel y posteriormente al público. «Lo mismo me pasó con Juego de Tronos, no había leído los libros, y creo que a veces, si vas sin saber lo grande que es algo, no tienes miedo, no hay vértigo».
«Que me maten en pantalla»
Ahora sí que es una gran aficionada a los libros de George R. R. Martín y espera la sexta entrega con impaciencia para que le desvelen el futuro de su personaje. Osha desapareció al final del tercer tomo. Se marchó con Rickon, el más pequeño de los Stark, para protegerlo de la guerra. El autor de Juego de Tronos es conocido por las grandes reapariciones por lo que se espera que este personaje vuelva. Para Natalia Tena sería una noticia maravillosa. «Tengo muchas ganas de que salga el número seis que parece que va a ser del mundo oscuro. Espero estar aunque sea para que me maten. Que me maten en pantalla, por favor», pide esta actriz mientras cruza los dedos.
Hasta entonces no estará parada. Este año ha rodado dos películas, una en Inglaterra y otra en España donde pasó varias semanas en Barcelona para 10.000 kilómetros, un largometraje escrito y dirigido por Carlos Marques-Marcet que cuenta la historia de Alexandra y Sergio (Natalia Tena y el actor David Verdaguer), una pareja que vive separada por esa distancia. La cinta, que se estrenará próximamente, es el debut de Tena en el cine español y posiblemente haya marcado su futuro porque se ha enamorado de Barcelona. «Quiero volver. Hay un proyecto de hacer una serie el otoño que viene, y me encantaría. No puedo adelantar más pero espero que salga bien».
Aunque Natalia disfruta viviendo en su casa-barco anclada en el Támesis junto a sus seis gatos, también le gusta estar en España. En parte por la comida, que le apasiona, especialmente los churros. «En Inglaterra los hay más pequeños, pero no saben igual que los de aquí, que me encantan». Lo que más le engancha del país de sus padres, sin embargo, es el carácter de la gente. «Aquí son muy naturales. Me dolía la tripa en el rodaje de Barcelona. Nunca me había pasado y estábamos grabando una escena de acción. Una mujer del equipo con un cargo alto me dijo que eso eran gases y me llevó al baño para que los echase. Me enseñó cómo y yo le dije:adoro este país. Sus gentes son muy normales. En Inglaterra jamás serían así».
Además de meterse en la piel de brujas y salvajes, Natalia canta y toca el acordeón en Molotov Jukebox, la banda de música con la que ya ha sacado su primer álbum. Tan polifacética es ella que a veces prefiere definirse cantante antes que actriz. Otra de sus ambiciones pasa por llevar a la pantalla un proyecto sobre la historia de España. Está muy interesada en la Guerra Civil y la postguerra. «He leído mucho y he escuchado las historias que me han contado los míos. Muy duras».
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